Reunida de profesión

La Razón
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Obama con Rajoy y Botín junto a Susana Díaz. Horror en el supermercado de la progresía y terror en el ultramarinos de Izquierda Unida. Hasta a Maíllo se le ha escuchado un maullido. Casi imperceptible, como todo lo que emite el decolorado coordinador de IU. Lo que sí ha sonado extraño es que Díaz califique de símbolo su reunión con el banquero de apellido pirata. Botín sí puede estar satisfecho: en una misma semana ha negociado quinientos millones y el Constitucional ha admitido el recurso contra el decreto andaluz antideshaucios cuya faceta expropiatoria tan poco gustaba a la banca. Entretanto crece la duda de si al fotógrafo de San Telmo le paga el PP. Menudo book: Zapatero, Botín, hoy el virrey de las privatizaciones Alierta y dentro de pocos días reunión con ese tipo tan constructivo llamado Artur Mas. ¿Cuál es el verdadero objetivo de Susana Díaz? ¿Zarandear hasta lo insoportable a Izquierda Unida? ¿Hacerle la cama a Rubalcaba? ¿Un guiño a unas clases medias que jamás la creerán mientras persista su alianza con los comunistas y no suprima el Impuesto de Sucesiones y Donaciones? No obstante el verdadero nudo gordiano que se le terminará atragantando a la presidenta serán los pufos de una UGT cuya nueva secretaria regional ya ha dejado claro que ancha es Castilla. Porque sigue siendo una incógnita cuánto dinero fue desviado y cómo y cuándo retornará a la hacienda andaluza. De momento la Junta parece proponer pero es la Unión Europea la que ya ha comenzado a disponer. Y por cierto, ¿qué pensaría la siempre generosa Bruselas si un Estado que puede ingresar doscientos millones vendiendo una finca renunciara a ello por una mera cuestión de ecologismo colectivista? Mas del absurdo que se cierne sobre La Almoraima solo recordar por ahora que los latifundios son infundios. Lo dijo en el siglo XIX el viejo cacique Romero Robledo a quien, si viviera, Susana Díaz ya habría recibido en su despacho.