Política

El grado de inserción laboral de quienes estudian Formación Profesional se dispara

La FP incrementa las matriculaciones un 20,1%, frente a la caída del Bachillerato un 10,6% en Castilla y León

Dos alumnos de mecánica del centro integrado de Formación Profesional «Juan de Herrera» de Valladolid
Dos alumnos de mecánica del centro integrado de Formación Profesional «Juan de Herrera» de Valladolid

El grado de inserción laboral de quienes estudian Formación Profesional (FP) se dispara en Castilla y León. Por ello cada vez son más los alumnos que se decantan por este tipo de aprendizaje.

Y es que la FP ha dejado de ser la hermana pobre de los institutos de nuestra Comunidad y su alto nivel de inserción, que en los grados superiores alcanza el 85 por ciento, ha provocado un claro cambio de tendencia entre los estudiantes.

Según un estudio publicado por la Agencia Ical, si hace una década se contabilizan en la Región 7.000 matriculas más en Bachillerato que en el conjunto de la FP, ahora esa situación ha cambiado radicalmente y este curso hay casi 8.000 alumnos más en Formación Profesional (41.495) que en Bachillerato (33.569).

Pero este comportamiento en la Formación Profesional ha sido desigual. Mientras la FP Básica registra una caída del 13,6 por ciento, hasta las 4.565 matrículas de este curso, los grados medios experimentan un incremento de 10 por ciento (16.833) y los grados superiores del 44 por ciento, al pasar de los 13.941 del curso 2009/2010, a los 20.097 actuales (+6.156).

El director general de Formación Profesional de la Consejería de Educación, Agustín Sigüenza, argumenta que detrás de este cambio de tendencia y del auge de la FP, está la necesidad de las empresas de contar con técnicos de alta cualificación y formados en las nuevas tecnologías, «algo que, sin lugar a dudas, ofrecen los ciclos superiores».

Sigüenza también apunta como motivos de este incremento de alumnos la desaparición de las carreras técnicas -antiguas diplomaturas- y las diversas vías de acceso a los grados superiores. En este sentido apuntó que el 60 por ciento de los alumnos que llegan a estas enseñanzas proceden de Bachillerato, un 10 por ciento de la universidad y el resto de grados medios.

El principal reto de la Consejería de Educación para seguir reforzando unos estudios que en el caso de los grados medios tienen un grado de inserción del 80 por ciento en el primer año entre los alumnos que terminan los estudios y buscan un trabajo, porcentaje que en los grados superiores alcanza el 85 por ciento, es mejorar las conexiones entre los centros de formación y las empresas y lograr que profesores y empresarios trabajen juntos para que la demanda empresarial se ajuste con la oferta educativa.