El viento aviva las llamas de cuatro incendios en León, Ávila y Zamora

Evacuadas más de 60 personas de un cámping en la localidad zamorana de Figueruela de Arriba mientras que el fuego de la comarca leonesa de La Cabrera avanza sin control hacia el norte

Las llamas amenazan a los habitantes de la localidad abulense de Mediniklla
Las llamas amenazan a los habitantes de la localidad abulense de Mediniklla

Jonada negra para el patrimonio natural de Castilla y León. Y es que, al cierre de esta edición, hasta cuatro incendios forestales en las provincias de León, Zamora y Ávila, tres de ellos declarados en la tarde de ayer, mantenían en jaque a los numerosos medios de extinción aéreos y terrestres desplegados, que no daban abasto para sofocar las llamas. Todos ellos, según las primeras investigaciones intencionados, llegaban a nivel dos de peligrosidad por su cercanía a las poblaciones.

De hecho, en el municipio zamorano de Figueruela de Arriba, en plena comarca de Aliste, el fuego se acercaba a las casas de la localidad y obligaba a evacuar a las sesenta personas que se encontraban en ese momento en el cámping Sierra de la Culebra, como medida de prevención. El desalojo se produjo «de forma organizada y sin grandes sobresaltos» según apuntaba Enrique Laorden, el responsable de las instalaciones, y en la Casa del Pueblo de la vecina localidad de Mahíde estaban listos para recibirles y que pudieran pasar allí la noche.

El fuego más importante de estos cuatro de nivel dos es el que lleva asolando desde el pasado lunes la comarca de La Cabrera, en León, y que afecta a varias poblaciones en el entorno de los municipios leoneses de Truchas y Encinedo. El incendio seguía sin control y avanzando hacia el norte azuzado por el fuerte viento reinante y la sequedad del terren, después de haber devorado más de ocho mil hectáreas.

Un fuego devastador en el que, además, los medio aéreos están encontrando muchas dificultades para trabajar debido a la falta de visibilidad provocada por el humo. Los vecinos de Forna, uno de los municipios más afectados, estaban consternados e impotentes ante el avance de las llamas y los daños provocados en los alrededores de la localidad. «Nos ha partido el corazón a todos», decía una vecina.

Durante la tarde de ayer se declaraba otro incendio de nivel dos, también intencionado, en el municipio berciano de Borrenes. Y, además, en el mismo lugar, cerca del barrio del Campelo, en el que lo hizo otro fuego con la mano del hombre detrás también el pasado 4 de agosto. En aquella ocasión también se declaró el nivel dos por la proximidad de las llamas a Paradela de Muces, ubicada en el vecino municipio de Priaranza del Bierzo. Si bien, la rápida movilización de los efectivos lograba que se rebajase a nivel 1 al dejar de amenazar a las localidades de la zona, aunque las llamas han arrasado una zona de castaños de gran valor. Sobre este fuego, el alcalde de Borrenes, Eduardo Prada, denunciaba la «escasa» colaboración ciudadana a la hora de identificar a los pirómanos. «Hay una cierta dejación que no se entiende muy bien», advertía, preocupado por los últimos incendios que asolan a esta zona de El Bierzo.

Finalmente, más de 200 personas trabajaban también a destajo al caer la noche contra otro incendio en Medinilla, a cien kilómetros de Ávila. Un fuego del que se sospecha que también es intencionado por sus dos focos y que alcanzaba el nivel dos por la cercanía de las llamas a los pueblos cercanos.