Limpian en La Moraña abulense cunetas y caminos para exterminar a los topillos

Un cámara graba los trabajos que empezaron ayer de control preventivo de topillos en la comarca abulense de La Moraña
Un cámara graba los trabajos que empezaron ayer de control preventivo de topillos en la comarca abulense de La Moraña

Los agricultores de la comarca abulense de la Moraña están preocupados ante la proliferación de topillos campesinos que están detectando, y temen que si no se actúa de inmediato pueda ocurrir la «catástrofe» del hace siete años, donde una plaga de estos roedores asoló los campos de cultivo de gran parte de la Comunidad.

En este sentido, el alcalde de Madrigal, Rufino Rodríguez, asegura que la presencia de topillos es cada vez mayor y avisa que están activos y van ampliando sus hábitats. El alcalde admite que en la zona están asustados, ya que ni siquiera las intensas y continuadas heladas de estos últimos meses han podido acabar con ellos, puesto que las madrigueras están a una profundidad a las que el hielo no les afecta. La impresión que tienen los agricultores de esta zona es que la población de este tipo de roedor es mayor que la que había a estas alturas aquel fatídico 2007. Ante esta tesitura, la Diputación de Ávila ha cogido el toro por los cuernos y ha empezado a limpiar las cunetas y caminos de esta zona de la provincia. Concretamente, ayer, cinco motoniveladoras empezaron a trabajar en las tierras pertenecientes a Madrigal de las Altas Torres y Pajares de Adaja y dejaron al descubierto numerosas huras en las que se esconden los topillos.

A partir de lunes, las máquinas continuarán en los municipios de Langa, Papatrigo y Flores de Ávila, y así a lo largo y ancho de 46 localidades de la provincia. En total, la institución que preside Agustín González prevé limpiar alrededor de 1.500 kilómetros de caminos y cunetas.

Para ello, se invertirán de momento cien mil euros y está previsto que cada motoniveladora trabaje unas trescientas horas, aunque podrían ser más en función de la situación que encuentren mientras trabajan. En estos momentos, ésta es la única medida preventiva que se puede tomar para paralizar la reproducción y actividad de los roedores, ya que aunque las quemas en los 46 municipios están potencialmente autorizadas, la humedad del terreno las hace inefectivas.

La lluvia también es una buena forma para acabar con los roedores, pero serían necesarias abundantes precipitaciones que consiguieran inundar las madrigueras. Por este motivo, desde la Diputación abulense creen que ésta es la mejor fórmula que pueden utilizar en estos momentos para frenar el avance de estos roedores.

Por su parte, la Junta de Castilla y León, además de la autorización de las quemas, analizará la efectividad de las medidas preventivas que se vienen realizando en los últimos meses para actuar en consecuencia.