Barcelona multará con 100.000 euros a los propietarios de pisos vacíos

Todos los grupos municipales excepto el PP suscribieron la declaración

El alcalde Trias asegura que su gobierno está ultimando una normativa para proteger a los comercios históricos como, en la foto, el emblemático colmado Quílez
El alcalde Trias asegura que su gobierno está ultimando una normativa para proteger a los comercios históricos como, en la foto, el emblemático colmado Quílez

El pleno municipal celebrado ayer acogió el debate sobre el estado de la ciudad en el que el alcalde de Barcelona, Xavier Trias, desgranó sus intenciones para este año. Al margen del cruce de reproches habituales, el pleno hizo suyos los postulados de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) para aplicar la ley catalana de vivienda y multar con 100.000 euros a los propietarios de pisos vacíos.

La declaración, suscrita por todos los grupos excepto el PP, también incluye que el Ayuntamiento de Barcelona instruirá «procedimientos administrativos contradictorios donde se determinen, conozcan y comprueben los hechos, una vez detectada la desocupación» y que «este procedimiento tendrá que acabar con una resolución que declare si se está produciendo una situación de desocupación permanente constitutiva de una utilización anómala de la vivienda». Pese a no suscribirla por falta de concreción, el presidente del grupo popular, Alberto Fernández, aseguró que si se hubiera votado como proposición el PP se habría abstenido porque comparte que las entidades financieras mantengan viviendas permanentemente vacías es «un hecho inadmisible».

En el debate, el alcalde aseguró que su obligación es que los ciudadanos vivan bien y en condiciones de bienestar, pero reconoció que no puede hacerlo solo y con catorce concejales. El alcalde reivindicó su gestión al frente del Ayuntamiento tanto en lo social, porque a su juicio se ha frenado el aumento de las desigualdades, como en lo económico, ya que el Consistorio es «solvente».

Fernández, sin embargo, reprochó a Trias su «seguidismo de las tesis soberanistas del señor Artur Mas» mientras renuncia a gobernar y deja que la ciudad se erija como una de las que más impuestos y tasas cobran a sus ciudadanos. El líder del PSC en el consistorio, Jordi Martí, criticó que el gobierno municipal no tiene norte al estar supeditado al Govern, ni fuerza para liderar. Martí criticó al alcalde que no se puede pactar con alguien que «no tiene proyecto», y le pidió que, antes de hacer ofertas a la oposición, decida que orientación tiene la acción del gobierno municipal.