Douglas Duncan muestra el Picasso más íntimo en su segunda donación

El fotoperiodista David Douglas Duncan abre las puertas de la intimidad del pintor Pablo Picasso con una segunda donación de 161 fotografías al Museu Picasso.

La exposición se ha inaugurado este jueves y podrá visitarse hasta mediados de noviembre.

Esta segunda muestra de instantáneas testimonian e ilustran momentos de intimidad familiar y de creación artística que, tras la primera donación de Douglas Duncan del pasado año, suponen una importante fuente de documentación para el museo y su centro de investigación.

La muestra supone también un homenaje a Douglas Duncan y su amistad con el artista, además de un guiño hacia las obras del pintor con las que cuenta la colección del museo, cuyo proceso creativo y anécdotas relacionadas se pueden apreciar en las fotografías.

Douglas Duncan, que ha escrito numerosos libros sobre el pintor, va más allá de la documentación para ofrecernos una mirada propia, con obras de autor e imágenes de gran intensidad y modernidad a pesar de su clasicismo, con unos encuadres que la fotógrafa Consuelo Bautista, galardonada el 2007 con el premio 'Artes plásticas Ciudad de Barcelona', califica de "limpios, precisos, de gran elegancia y fuerza pictórica".

Las fotografías, explica Bautista, no son casualidades sino que estructuran en pequeñas series una narrativa, además de capturar también instantes irrepetibles.

PEQUEÑAS HISTORIAS

La colección cuenta con fotografías testimoniales de periodos muy prolíficos a nivel creativo de Pablo Picasso, y permiten observar la gestación de pinturas, grabados sobre linóleo que aclaraba en la bañera de su casa, o platos de cerámica --cuyas instantáneas relacionadas muestran al pintor apurando una espina de lenguado y, seguidamente, utilizando el pescado como modelo para su plato español llamado 'Cursa de braus i peix'.

Los recortables tienen gran presencia en la exposición en forma de primeros juegos de infancia y bromas entre amigos de su madurez, una técnica que guarda además relación con obras de toda su trayectoria: tanto las esculturas de madera plana de periodos tardíos como obras del estilo de 'Las bañistas', guardan un gran parecido con la estética de los recortables del autor --un ejemplo son las máscaras que exhibió el museo de Barcelona en 2006, 'Picasso y el circo'.

LA AMISTAD DE DOS ARTISTAS

Douglas Duncan debía conocer a Picasso a través de su amigo en común, el fotoperiodista Robert Capa, pero tras la muerte de este tomó su propia iniciativa para visitarlo el año 1956, y entablar una amistad que duraría el resto de la vida del pintor y su esposa Jacqueline, también presente en las instantáneas.

Se trata de una amistad peculiar pues, según cuenta el director del Museu Picasso Bernardo Laniado-Romero, Duncan y Picasso "no hablaban, eran dos artistas trabajando", pero llegaron a alcanzar una gran intimidad, pues Picasso lo dejó entrar en su taller durante el proceso de creación de la serie de 'Las Meninas', durante el cual el pintor restringió aún más sus visitas.

Douglas Duncan no ha podido asistir a la inauguración de la muestra, a diferencia de la presentación del pasado año --que además de presenciar, fotografió--, pero el director Laniado-Romero asegura haberlo encontrado muy emocionado y espera recibir su visita en un futuro próximo, pese a su avanzada edad de 91 años.