El súperordenador presentará batalla en la fabricación de chips y procesadores europeos

El director general de Redes y Tecnología de la CE, Roberto Viola, durante la presentación del superordenador
El director general de Redes y Tecnología de la CE, Roberto Viola, durante la presentación del superordenador

El futuro superordenador MareNostrum 5 del Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación (BSC) se lanzará a la conquista de procesadores y chips «made in Europe» para que las máquinas de 2025 lo puedan incorporar, anunció ayer en rueda de prensa el director, Mateo Valero, tras elegirse al centro para albergar tecnología pre-exaescala dentro de la iniciativa EuroHCP.

El acto también reunió a los consellers de Empresa y Conocimiento de la Generalitat, Àngels Chacón, y de Políticas Digitales y Administración Pública, Jordi Puigneró; el director de Redes de Comunicación, Contenido y Tecnologías de la Comisión Europea (CE), Roberto Viola; la secretaria de Estado de Universidades e Investigación, Ángeles María Heras; y el rector de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), Francesc Torres.

El director de Redes de Comunicación de la CE, Roberto Viola, subrayó que el supercomputador barcelonés, que recibirá una inversión de 100 millones de euros, juega en la «liga» de los mayores supercomputadores del mundo: «El que anunciamos hoy ahora es el más grande del mundo». «Siempre hablamos de EE.UU. y China» en el ámbito de la supercomputación, ha evidenciado Viola, y celebró que, con esta inversión y con un trabajo en red, Europa se sitúa en la vanguardia en este mapa científico relacionado con la inteligencia artificial.

La peculiaridad del MareNostrum 5 es su capacidad de desarrollar tecnologías a través de una plataforma experimental con la que presentó su candidatura y que ahora ha sido aprobada. El MareNostrum 5 entrará en funcionamiento el 1 de enero de 2021 en un nuevo edificio, después de que se haya quedado pequeña la Capilla Torre Girona de la UPC, donde está y seguirá el MareNostrum4. Conseguir chips y procesadores europeos aportará «independencia tecnológica y mayor competetividad», subrayó Valero, quien destacó la fortaleza del actual supercomputador en lenguajes de programación, inteligencia artificial y medicina personalizada. «Si no somos buenos en inteligencia artificial, ahí esta la guerra.

La actual situación nos está haciendo esclavos sin que haya guerra», destacó el director del BSC, acompañado de la secretaria de Estado Ángeles María Heras, que se ha sumado a la petición de conseguir una Europa fuerte en tecnología.

«Los coches del futuro necesitarán chips muy potentes 5G. Y ¿qué pasa si vienen de un país en conflicto con otro?», se preguntó Valero tras el anuncio del veto de EE.UU. a Huawei, y urgió a actuar ante los rápidos cambios geopolíticos en el mundo. «Si no tenemos una Europa fuerte, entre Estados Unidos y China es complicado», subrayó Heras sobre el nuevo supercomputador heterogéneo adaptado a nuevos requerimientos de los usuarios de superordenadores y con énfasis especial en la inteligencia artificial.