La huelga general se queda solo en un día ante el temor al fracaso

El retraso del juicio del «procés» desdibuja los paros previstos por el sindicato independentista

Imagen de la huelga general de octubre de 2017, poco después del referéndum
Imagen de la huelga general de octubre de 2017, poco después del referéndum

El retraso del juicio del «procés» desdibuja los paros previstos por el sindicato independentista.

La huelga general convocada por varios sectores del independentismo comienza a toma forma. Camuflada bajo motivos económicos, una protesta contra la reforma general, a nadie se le escapa que el objetivo es colapsar Cataluña. Falta por ver si son capaces de conseguir su objetivo o, como el resto de protestas del famoso «otoño caliente», se queda en agua de borrajas salpicado por episodios anecdóticos de desórdenes públicos. En cualquier caso, ayer los sindicato estudiantiles anunciaron que se sumanban a la manifestación. No obstante, el sindicato Intersindical-CSC, los organizadores de la huelga, ha tenido que recular en sus intenciones originales y desconvocar dos de los tres días de la huelga general, que estaba prevista para el 5, 6 y 7 de febrero. Es decir, al final, sólo el 7.

Universidades por la República llamaron ayer a «cerrar los centros estudiantiles de todo el país», vaciar las clases y llenar las calles el jueves. La convocatoria ha sido secundada por el Sindicato de Estudiantes de los Países Catalans (Sepc) para hacerla extensible a todos los centros educativos de Cataluña en periodo lectivo, e instó a los estudiantes a «vaciar las aulas una vez más en defensa de derechos que están en juego».

Intesindical-CSC registró el pasado viernes la convocatoria de la huelga en el departamento de Trabajo de la Generalitat alegando una serie de motivaciones económicas, como la derogación de la reforma laboral, la implantación de un salario mínimo catalán de 1.200 euros o la recuperación de las leyes sociales suspendidas por el Tribunal Constitucional. El secretario general de la Intersindical, Carles Sastre, explicó que con este paro de 24 horas, cuyo lema es «Sin derechos no hay libertad», la organización también reivindicará la igualdad de género y la superación de la brecha social. Sastre, junto con la secretaria nacional de Igualdad, Ester Rocabayera, precisaron que la organización ha desconvocado dos días de huelga porque después de varias reuniones con otros agentes sociales para intentar lograr más apoyos, se consideró que la acción sería más multitudinaria si se reducía a un solo día. Los portavoces de la Intersindical desmintieron que la convocatoria tuviese como objetivo coincidir con el inicio del juicio del procés, que finalmente será el 12 de febrero, sino que esta huelga es la quinta de todo un proceso de movilizaciones llevadas a cabo «en un contexto de vulneración de derechos políticos y sociales que viene de hace años».

Los sindicatos de estudiantes, sin embargo, en un alarde de honestidad, se han sumado al paro bajo el lema «7 de febrero. Huelga general. Basta de represión franquista. Por la república del pueblo y los jóvenes. Libertad presos políticos». En el texto, el SE afirma que el juicio es una «farsa» montado por «los altos cargos de la judicatura, la policía, el ejército y, en general, del Estado franquista» para «aleccionar al pueblo de Cataluña por haberlos derrotado el 1 de octubre de 2017». Según el sindicato, la fiscalía y la abogacía del Estado designados por el gobierno de Pedro Sánchez «han asumido los argumentos del PP al acusar a nueve políticos independentistas de rebelión y a nueve más de desobediencia grave».