La Sagrada Familia regulariza el permiso de obras tras 130 años

El Ayuntamiento y la junta constructora acuerdan una contrapartida de 36 millones para Barcelona

El Ayuntamiento de Barcelona y la junta constructora de la Sagrada Familia firmaron ayer un acuerdo para regularizar la licencia de obras por primera vez en los más de 130 años que lleva el templo en construcción.

El Ayuntamiento de Barcelona y la junta constructora de la Sagrada Familia firmaron ayer un acuerdo para regularizar la licencia de obras por primera vez en los más de 130 años que lleva el templo en construcción. El pacto culmina más de dos años de negociaciones entre las dos partes, que ahora activarán los trámites urbanísticos necesarios para que la licencia de obras sea una realidad el primer trimestre de 2019. Como contraoartuda, la Sagrada Familia se ha comprometido a aportar 36 millones de euros en 10 años para mejorar el entorno del templo.

Por ahora, se desconoce cuánto deberá pagar la Sagrada Familia para obtener la licencia de obras. El templo deberá presentar un Plan especial urbanístico al Ayuntamiento que incluya las especificidades y los usos del edificio (religioso, cultural y comercial). El plan deberá, a su vez, ser aprobado por el pleno municipal. Hasta la fecha, los trabajos han avanzado basándose en el permiso que Antoni Gaudí pidió en 1885 al entonces Ayuntamiento de Sant Martí de Provençals, un pueblo independeniente a las afueras de Barcelona.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el presidente delegado de la Junta Constructora de la Sagrada Familia, Esteve Camps, sellaron el acuerdo en el Saló de Cent del Ayuntamiento. Colau habló de «día histórico» y aseguró que el pacto «es muy positivo para la ciudad, el barrio de la Sagrada Familia, el templo y el Ayuntamiento». Esteve Camps celebró que tras 133 años se haya alcanzado un acuerdo para resolver «una situación anómala» y remachó: «Negociando, la gente se entiende».

Sobre el destino de la aportación que hará la Sagrada Familia, la alcaldesa ha explicado que 22 millones se destinarán a mejorar el transporte público a partir de 2019, y otros 7 millones servirán para financiar un acceso subterráneo al recinto del templo desde la L2 del metro barcelonés. También precisó que 4 millones se emplearán en la urbanización de las calles que rodean la basílica, y 3 millones -300.000 euros anuales- serán para mejorar espacio público y colaborar en su limpieza. Sobre la escalineta que supondría expropiar y derribar un edificio, por ahora, sigue guardada en un cajón.