Política

Gastronomía

Un restaurante que rezuma una gran historia y una enorme tradición

Can Culleretes apuesta por una cocina catalana clásica, de producto, con recetas de toda la vida

El ambiente tan cálido, elegante y tranquilo del Culleretes viene dado por la atmósfera que se crea a partir de la luz y la gran calidad de los productos, a parte de la sensación de estar frente un momento único de la historia del arte de Barcelona.
El ambiente tan cálido, elegante y tranquilo del Culleretes viene dado por la atmósfera que se crea a partir de la luz y la gran calidad de los productos, a parte de la sensación de estar frente un momento único de la historia del arte de Barcelona.larazon

Can Culleretes apuesta por una cocina catalana clásica, de producto, con recetas de toda la vida

En 1958, la familia Agut abrió el restaurante Can Culleretes, un establecimiento que sin embargo inició su actividad mucho antes. Nació en 1786 como una chocolatería, para pasar a ser a continuación un restaurante de menús y, con el paso de los años, convertirse en lo que es hoy en día, un restaurante de comida tradicional catalana.

«Hemos mantenido la esencia. Aquí seguimos haciendo comida catalana, de mercado, aunque es cierto que hemos introducido alguna variación en nuestra oferta», explica Alicia Agut, propietaria del restaurante junto con su hermana, quien a modo de ejemplo cita los canelones, que ahora ya no solo se hacen de carne, sino también de espinacas y brandada de bacalao, o la ensalada de quinoa. «En nuestra carta hay muchos guisos y algún estofado, cosas que la gente ya no hace en su casa», comenta la dueña y señala que «se trata de recetas de toda la vida, aunque en algún caso añadimos algún producto novedoso».

Lo que está claro es que en Can Culleretes, uno de los restaurantes más antiguos de la ciudad, el producto adquiere «máxima importancia». «Trabajamos con un producto de gran calidad y de temporada», asegura Alicia Agut y comenta que parte de la materia prima con la que trabajan en cocina proviene de un huerto propiedad de la familia, como la calabaza, la coliflor, el brócoli, las alcachofas o los tomates. Y es que, como apunta la dueña, «en el plato buscamos que se note el sabor del producto».

La carta, muy pensada para compartir, se complementa con las sugerencias del día, pero el menú de mediodía, que consta seis o siete opciones a elegir y tiene un precio de 14,50 euros, es la herramienta perfecta para jugar con esa estacionalidad de la materia prima. «El menú ofrece algunos platos de la carta, pero como lo cambiamos a diario nos permite incluir platos elaborados con los productos del momento, incluso del día», explica Alicia.

Además, Can Culleretes, que ha diseñado una completa carta solo para los postres, todos ellos elaborados in situ, cuenta con otro menú de mediodía, menos cambiante y algo más caro (16,50 euros), y otro de fin de semana y por las noches, con un coste de 24,50 euros. En cualquier caso, todos los platos son contundentes, elaborados con un buen producto y a un precio asequible. En este sentido, la propietaria señala que, a su parecer, la gente viene al restaurante buscando «comer bien, con platos y recetas de toda la vida pero que ahora ya no se suelen hacer en casa, y a un precio asequible» y al respecto recuerda que «por esta zona, por el centro de la ciudad, es complicado comer bien».

Pero la oferta gastronómica no es lo único que rezuma tradición. en Can Culleretes. Su decoración conserva muchos elementos originales y sus paredes están repletas de recuerdos y fotografías de personajes reconocidos que en algún ocasión han visitado el restaurante. «El ambiente te transporta a la época en el que fue fundado el restaurante», apunta Alicia Agut.

Ello es especialmente evidente en tres de sus seis salones. Y es que éstos son los que se conservan de origen, pero hace unos años el restaurante se amplió añadiendo al espacio dos comedores más y un reservado.

Restaurante: Can Culleretes

Dirección: C/ Quintana, 5

Teléfono: 93 317 30 22

Horario: 13.30 a 15.45 h. y de 20 a 22.45 h