El alcalde Ribó echa la culpa a Fuset y al interventor de negar información al PP

El alcalde imputado llegó a los Juzgados una hora antes «para poder almorzar tranquilamente»

Kike Taberner. El alcalde llegó a la Ciudad de la Justicia más de una hora antes de la cita que tenía en Instrucción nueve. Tras su declaración, sí que atendió a los periodistas en la puerta de la Ciudad de la Justicia, y dijo que no iba a dimitir
Kike Taberner. El alcalde llegó a la Ciudad de la Justicia más de una hora antes de la cita que tenía en Instrucción nueve. Tras su declaración, sí que atendió a los periodistas en la puerta de la Ciudad de la Justicia, y dijo que no iba a dimitir

El alcalde imputado llegó a los Juzgados una hora antes «para poder almorzar tranquilamente»

El alcalde de Valencia, Joan Ribó, cargó ayer toda la responsabilidad en el secretario municipal sobre el retraso del Consistorio para facilitar una información solicitada el PP sobre la realización de una encuesta entre la población fallera.

«El secretario del Ayuntamiento es licenciado en Derecho, por eso confío en su criterio jurídico», afirmó Ribó.

No fue la única vez que Ribó citó al secretario. De hecho, lo hizo en dieciséis ocasiones más. El alcalde trató de eludir la responsabilidad del retraso en la entrega de la documentación solicitada, en diecisiete ocasiones durante una declaración que duró algo menos de una hora.

Ribó compareció como investigado (antes imputado) en el Juzgado de Instrucción 9 de Valencia por supuesta prevaricación administrativa e impedimento de los derechos cívicos, tras denunciar el asesor del PP, Luis Salom, que el Ayuntamiento le negó el expediente de la encuesta sociológica sobre fallas de 2017.

Por si no había quedado claro que el alcalde no tenía ninguna responsabilidad, aludió también al concejal de Fiestas, Pere Fuset, hasta en tres ocasiones para decir que, si alguien se había retrasado, había sido él: «que ante la solicitud de amparo del PP, el declarante (Ribó) envió una nota al concejal delegado (Fuset)» y reitera que «el PP pidió amparo porque no obtuvo respuesta del edil»

El retraso del Consistorio a la hora de remitir la información solicitada llegó incluso a la Agencia de Protección de Datos, que inició un expediente contra el Ayuntamiento, y también al defensor del Pueblo. Pese a ello, Ribó dijo que no supo de dicho asunto hasta que el PP le pidió amparo. Y se desentendió también de las contestaciones o recursos que el Ayuntamiento ha planteado a los requerimientos tanto del Defensor como de la Agencia: «las respuestas a órganos como el Defensor del Pueblo, etcétera, las preparan siempre los servicios jurídicos, que incluyen al secretario general del ayuntamiento».

Ribó dijo desconocer los procedimientos administrativos y el valor del silencio de la Administración, pese a ello, valoró que la denuncia no tenía recorrido por lo Penal, sino que debería ir por lo Administrativo, algo que negaron los abogados de la acusación. El alcalde, que llegó una hora antes de la prevista para su declaración, «porque yo suelo almorzar antes y hoy he almorzado aquí», dijo que la denuncia era política y que por ello no había contestado a los representantes de la acusación particular ni de la popular (ambos abogados del PP). También se refirió al denunciante, el asesor Luis Salom, de quien dijo que «ha tenido otras iniciativas frente al Ayuntamiento de lo más variopinto».

Piden la imputación del secretario y de Fuset

A la vista de la diecisiete imprecaciones del alcalde hacia el secretario, la acusación popular y la particular pedirán que se le cite a declarar en calidad de investigado (antes imputados) para que pueda defenderse de las acusaciones del alcalde. La petición se hará extensiva también al concejal Fuset a quien Ribó responsabilizó del retraso en la entrega de la documentación. Ribó se extraño de la pregunta de los periodistas sobre si iba a dimitir y dijo que no, que por qué tendría que hacerlo.