Ribó limita a tres plantas la altura de los edificios del Cabanyal

El PP alega que no se puede «anular una norma suspendida»

La normativa transitoria incluye en el ámbito de protección la antigua Lonja de Pescadores
La normativa transitoria incluye en el ámbito de protección la antigua Lonja de Pescadores

La norma que regulará las actuaciones en el barrio del Cabanyal fue expuesta ayer por el concejal del área de Desarrollo Urbano y Vivienda del Ayuntamiento de Valencia, Vicent Sarrià. Entre las medidas propuestas destaca la limitación de los edificios a tres alturas. También se establece una especial intención de proteger la Lonja de Pescadores y la zona de Eugenia Viñes, no incluidas en el plan anterior.

La decisión del Gobierno de Joan Ribó suscitó la oposición del portavoz popular, Alfonso Novo, para quien muchas de estas propuestas -como la inclusión de la Lonja de Pescadores en las zonas protegidas- ya se encontraban en la normativa de adaptación que aprobó el PP.

Aún más, la pretendida derogación del Plan Especial de Protección y Reforma Interior (Pepri) no se va a poder llevar a cabo, según Novo. Hay que tener en cuenta que ahora mismo está suspendido por voluntad de la Orden del Ministerio de Cultura 3631/2009, por lo que «no cabe» que la Generalitat Valenciana lo vuelva a suspender.

Esta previsión está regulada en la Ley de Ordenación del Territorio que permite la suspensión de los planes de ámbito municipal en circunstancias excepcionales, pero en ningún caso la Ley menciona la «derogación» o la «anulación».

Por lo mencionado, el Gobierno saliente tuvo que aprobar una normativa de adaptación a la Orden Ministerial que ahora mismo está siendo considerado. Según Novo, la excepcionalidad que han alegado podría responder al temor de que dicha Orden-dictada por el PSOE- fuera revocada. De hecho, apuntó a informes técnicos que avalan su adaptación al Pepri.

Al portavoz del PP le parece una «aberración» que determinadas decisiones sólo requieran un dictamen previo de la Comisión Municipal de Patrimonio, como la «autorización de todas las obras de nueva planta, la demolición o la ampliación y cambio de edificios existentes». Tildó de «poco transparente y nada participativo» el proceso por el que el gobierno de Valencia está interviniendo en este ámbito.

Sarrià indicó, sin embargo, que el motivo de la moción por la que desistían del Pepri era «avanzar en la solución de la degradación del Cabanyal».

El concejal insistió en que la renuncia al anterior plan da paso a una «nueva etapa» para poder impulsar la «rehabilitación, recuperación y regeneración» de este barrio.