Valencia mantiene un presupuesto de 730,6 millones y espera bajar 91 de deuda

Barberá, acompañada del concejal de Hacienda, Silvestre Senent y del vicealcalde, Alfonso Grau
Barberá, acompañada del concejal de Hacienda, Silvestre Senent y del vicealcalde, Alfonso Grau

La ciudad de Valencia gastará en 2014 lo que ingrese. Nada de créditos adicionales, ni nueva deuda. De hecho, la intención del Gobierno de Rita Barberá es reducir ésta en 91 millones de euros -de los 875,5 de este año a los 784,5 previstos a final del próximo- cumpliendo de este modo las exigencias del Ministerio de Hacienda en cuanto al techo de déficit que recoge el Plan de Estabilidad. Ello pese a que ha sido ésta, la Administración del Estado, la que ha reducido las transferencias a Valencia en más de seis millones. «Hemos hecho un esfuerzo de ahorro y contención del gasto», resumía la alcaldesa respecto a las cuentas de 2014.

Así, el Ayuntamiento cuenta con un poco menos de presupuesto que el año pasado para hacer frente a su día a día, a la amortización de obligaciones, a las inversiones o a sus gastos. En total, 730,6 millones -600.000 euros menos que el ejercicio que acaba-.

Los impuestos serán en 2014 la primera fuente de financiación municipal, pues alcanzan los 324,5 millones -303 millones los directos y 21,5 los indirectos- suponiendo cuatro de cada diez euros que se ingresan.

Tras éstos, destacan las transferencias, que pese al recorte del Gobierno de Mariano Rajoy, rozan los 313 millones de euros -296,7 del Estado y 13,9 millones de la Generalitat-.

Barberá tiene, además, 67,4 millones para inversiones, 37,4 de los cuales proceden del Plan Confianza de la Generalitat.

De todas las actuaciones previstas en este apartado destacan las que se desarrollarán en el barrio del Cabanyal, pues 4,7 millones se destinarán a los colectores arteriales, 9,3 a urbanizar el bulevar de San Pedro y 4,3 a distintas unidades de ejecución.

Estas cifras llevaron ayer a Barberá a valorar el presupuesto como «muy responsable, solvente, social y dinamizador de la economía». Unas cuentas que, a su juicio, « dan continuidad y consolidan la política del equipo de gobierno de garantizar la atención social de los valencianos y la calidad urbana y de vida en toda la capital de manera equilibrada».

No obstante, el portavoz del grupo municipal PSPV, Joan Calabuig, cree que se trata de unos presupuestos «irreales que presentan unas inversiones bajo mínimos que no contribuirán a relanzar la actividad económica y de empleo».

En otro orden de cosas, la alcaldesa aseguró ayer que afronta su declaración de hoy ante al juez del caso Nóos, José Castro, «con el único ánimo de colaborar con la Justicia», al tiempo que recordó que va en calidad de testigo.