Teatro

Adiós definitivo en el escenario del Bodevil

El bloqueo administrativo impide a la sala seguir con sus espectáculos a partir del sábado

Los trabajadores del Bodevil se manifestaron en enero contra su cierre
Los trabajadores del Bodevil se manifestaron en enero contra su cierre

Una cena espectáculo que contaba con teatro, música en directo, danza y acrobacias. Ésa era la apuesta del teatro Bodevil, que el próximo sábado ofrecerá su función «Delizia» por última vez. Se ha visto obligado a cerrar por dos razones principales: la «falta de voluntad política» por parte del Gobierno de Ahora Madrid y la «inefectiva gestión burocrática» de la Agencia para la Gestión de Actividades (AGLA), denuncian.

La calle Conde Orgaz 17 recibió una sanción el pasado 29 de enero que acalló el revuelo de sus escenarios. A raíz de una infracción grave por aforo excesivo cometida en cuatro ocasiones, durante junio y julio del año 2014, se les comunicó que tenían nueve días hábiles para clausurar el recinto, así como el pago de una multa de 36.753 euros. Los responsables del teatro se defendieron ante este castigo y alegaron que durante los meses citados el inmueble se dedicaba a un concepto totalmente diferente, pues era un «lugar de copas» y no fue hasta «el mes de septiembre» cuando comenzó la temporada teatral. Además, manifestaron que, en las cinco inspecciones que se llevaron a cabo durante las fechas, «el número máximo de personas de aforo fueron 511», una cifra que dista de las «910 que compone el límite de riesgo de la sala». Sin embargo, la licencia oficial recogía 300 plazas, lo que llevó al Ayuntamiento, por miedo a que se repitiera una situación como la de Madrid Arena, a emitir su resolución. Es en este punto donde el conjunto de Bodevil discrepó, pues «en ningún momento se puso en peligro la salud de nadie». Por eso encontraron la medida «desproporcionada» y recurrieron ante el juzgado, con la protección de que nunca se llegó a vulnerar el aforo de riesgo. Pero la respuesta del mismo consistorio que abogaba por la difusión de la cultura y que prometía la «lucha contra el cierre» del espacio teatral no se hizo esperar y, según dijo el director del Bodevil, Isaac Forcada, «a dos meses» vista de la resolución judicial, el Ayuntamiento aplicó el expediente sacionador de cierre por un periodo de cuatro meses. Fueron despedidos 42 trabajadores. Este golpe directo que tambaleó al teatro Bodevil, y a la «familia» que reconocen haber formado, no mermó sus esfuerzos «con un impulso titánico», según Forcada, adaptaron sus funciones a una nueva sala, Bucca Madrid, a la que están muy «agradecidos» por el trato recibido. Allí, hasta ahora, han continuado con uno de los pilares de la noche escénica y cosmopolita de la capital. Pero la temporada de un negocio que tiene su punto álgido en invierno y cuya actividad se paraliza a partir de julio llega ahora a su fin. Sólo quedan dos meses para que Teatro Bodevil pueda recuperar su verdadero hogar, donde se originó y se formó paso a paso, noche a noche, el grupo que es en la actualidad, que ha conseguido «llenar al completo sus últimas funciones», según reconoce uno de sus miembros, Marcos Estopiñan. Sin embargo, el panorama de tres semanas no suena reconfortante para un proyecto que se tendría que reinventar de nuevo. «Más allá del gran trabajo cultural, también hay una importante labor detrás para lograr, sin apenas medios publicitarios, hacerse un hueco en la gran variedad de opciones que ofrece Madrid», declara el mismo.