Política

Batalla por el trono de la izquierda

Tania Sánchez, con un pie fuera de IU, dice que no llamará a la puerta de Podemos. Alegre reivindica el tirón de la marca del partido de Pablo Iglesias para acudir en solitario a las elecciones

La candidata de IU y el aspirante de Podemos debatieron ayer en Madrid sobre la unión de los partidos de izquierdas
La candidata de IU y el aspirante de Podemos debatieron ayer en Madrid sobre la unión de los partidos de izquierdas

Entre tanta disputa sangrienta, entre distintas facciones de IU sobre cómo juntarse o no con Podemos ha pasado desapercibida hasta ahora la otra guerra que se cierne sobre el liderato de la izquierda en Madrid. Logre o no la candidata de IU, Tania Sánchez, que la dirección de su partido comulgue con ruedas de molino y acepte su fórmula para gobernar con los de Pablo Iglesias y con Ganemos, lo que está claro es que no va a dejar que su nuevo estrellato se diluya como las siglas de su formación. Un protagonismo que se topó ayer con el muro levantado por Luis Alegre, aspirante de Podemos a la Comunidad de Madrid, que frenó a Sánchez al considerar «electoralmente absurdo» renunciar al «tirón» de Podemos como marca en las elecciones autonómicas.

En un debate en el que estaban presentes tanto Sánchez como el secretario de Participación de Podemos e Inés Sabanés, de Equo, junto con otros miembros de colectivos integrados en Ganemos, Alegre se alejó de la «convergencia» al defender que su partido acuda con su nombre a los comicios regionales, ya que consideró que a nivel regional no ha habido el trabajo elaborado por esta formación y por Ganemos Madrid para presentarse juntos al Ayuntamiento. En respuesta, Inés Sabanés le recriminó: «Los madrileños llevan desde 1995 pasándolo fatal. Ésa es la razón para trabajar una confluencia similar a la de Ganemos en la capital, mirando hacia afuera, hacia la gente».

La diputada de IU, que trataba de evitar pronunciarse contra Alegre –aunque no dudó en meterle en vereda cuando éste presumió del poder de convocatoria de Podemos el pasado domingo– optó por contestar de forma enrevesada al claro desafío que el aspirante a candidato había lanzado contra su liderato en la futura fusión con Ganemos Madrid. «Tenemos que dejar de llamar a las puertas de la fuerza motriz –Podemos– y construir un espacio colectivo que sea imprescindible para el cambio» de cara a las elecciones autonómicas en Madrid. «Nos queda un mes», sentenció sobre su proyecto para IU, sin aclarar el por qué de un plazo tan específico para llegar a su deseado acuerdo con Ganemos.

Preguntada por una aclaración de lo que esto significa, la diputada regional dio la callada por respuesta y plantó a los medios de comunicación de quienes, en otro momento del debate, había llamado enfrentar como «poderes mediáticos». Con todo, su equipo de prensa valoró sus declaraciones como un llamamiento a crear un espacio al estilo del conseguido por Ganemos en la capital a lo largo del próximo mes, y después ya se verá qué es lo que ocurre con Podemos.

Lo más llamativo de este primer pulso entre la candidata de IU y más que cercana al líder de Podemos, y el hombre de Pablo Iglesias en la Comunidad es que, horas antes, Alegre se había mostrado dispuesto a acoger (eso sí, bajo su liderazgo) a Tania Sánchez y Mauricio Valiente en la formación morada si decidían dejar su partido de origen. «Aunque no es tarea de mi partido hacer valoración de lo que ocurre en otras formaciones políticas como Izquierda Unida, todo el mundo es bienvenido a sumarse al cambio que representa Podemos», consideró.

Por su parte, Valiente continuaba con su órdago a la dirección de IU para presentarse con Ganemos y Podemos en Madrid. El diputado explicó que se presentará al proceso de primarias de marzo para ir en una candidatura conjunta, en forma de nuevo partido instrumental, a las elecciones municipales. Una fórmula que se da de bruces con lo aprobado con su partido, que es que sólo convergerán con otras formaciones en coalición, sin perder sus siglas.

Al respecto, el portavoz de IU en la Asamblea de Madrid, Gregorio Gordo, afirmó ayer que no sabe si hay que echar a Valiente o «ya se está yendo sólo». Para el portavoz, la presencia del tándem Sánchez-Valiente en el acto de Podemos y Ganemos de la semana pasada fue la «constatación de algo que se viene viendo hace mucho tiempo y es que el proyecto que tienen no es IU». Además, Gordo criticó que Tania Sánchez «todos los días está actuando de manera ajena a la organización regional de IU, haciendo su propia campaña sin siglas, una actitud que deja en evidencia lo que hay detrás» que es, según su opinión, que él mismo y Ángel Pérez sean parte de una operación para desprestigiar a IU y justificara así su posible salida de la formación. El portavoz se lamentó además de que este ataque se haya producido tiempo después de que tanto él como Pérez decidieran no presentarse de nuevo a las elecciones. «No se si se trata de matar a un muerto», ironizó.

Mientras tanto, la diputada regional, que se dio una semana para valorar el varapalo que supuso para ella que la dirección federal de IU rechazara sus pretensiones de expulsar a Gordo y Pérez.

El escándalo de las «black» que aprobó Tania Sánchez

Formaba parte de la Ejecutiva de IU que aprobó por unanimidad el nombramiento de Moral Santín

El portavoz de IU en la Asamblea de Madrid, Gregorio Gordo y uno de los señalados responsables políticos del escándalo de las tarjetas black recordó ayer que la decisión de nombrar consejero a José Antonio Moral Santín se votó por unanimidad, con el voto también de Tania Sánchez, que formaba parte de la Ejecutiva de la formación en el momento en el que se designó un miembro del partido para el consejo de Caja Madrid.

Cayo Lara sigue sin meterse en «futuribles»

El secretario general de IU federal, Cayo Lara, ha vuelto ponerse de perfil respecto a la guerra fraticida en el partido en Madrid en torno a la convergencia con Podemos y Ganemos. Lara reconoció que le «cuesta mucho» entender la figura jurídica de «partido instrumental» que proponen las dos formaciónes, con IU como parte de Ganemos, para concurrir a las elecciones muncipales, pero añadió que «doctores tiene la iglesia» y se negó a hablar de «futuribles» sobre los posibles pactos.