Desmemoria en Tetuán

Galcerán, la edil del distrito, desafía a Carmena y «cuela» tres decretos en el orden del día de la próxima junta para modificar la nomenclatura de calles afectadas por la Ley de Memoria Histórica.

Galcerán, la edil del distrito, desafía a Carmena y «cuela» tres decretos en el orden del día de la próxima junta para modificar la nomenclatura de calles afectadas por la Ley de Memoria Histórica.

Hace apenas una semana, el pasado 12 de enero, la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid aprobaba una iniciativa por la que se modificará la ordenanza municipal que regula los cambios de denominación de las calles de la capital relacionadas con la aplicación de la Ley de Memoria Histórica. Con este cambio las juntas de distrito (controladas por el partido en el Gobierno, Ahora Madrid), y que son en la actualidad las que proponen los cambios de nomenclatura que se producen en la vía pública, «ceden» a la mayoría del Pleno este tipo de decisiones. En este momento el cambio de reglamento se encuentra en información pública, estado en el que seguirá al menos tres semanas hasta que se cumpla el periodo para presentar alegaciones. Un lapso de tiempo que ha aprovechado una de las concejales más polémicas del equipo de Carmena, la edil de Tetuán, Montserrat Galcerán, para tomarse la ley por su mano y saltarse la decisión de su «jefa» con nada menos que tres decretos, a los que ha tenido acceso este diario.

No quiere que la norma se modifique sin antes haber dejado su sello personal en el callejero de Tetuán, por eso en el orden del día del Pleno de la Junta del próximo 23 de enero está previsto que Galcerán informe –al tratarse de decretos no se someterán a votación– sobre su intención de cambiar la designación a las calles Comandante Zorita, General Varela y la calle del General Moscardó. En su lugar prevé rebautizar estas tres calles para las que el Comisionado de la Memoria Histórica ya dio sus recomendaciones con los nombres de la actriz Amparo Baró, Antonio Augusto de Seixas Araujo y Berta Cáceres, respectivamente.

Procedimiento legal

Para llevar a cabo esta modificación la responsable de Ahora Madrid en Tetuán se apoya en el artículo 4.1 de la Ordenanza reguladora de la denominación y rotulación de vías, espacios urbanos, así como edificios de titularidad municipal y de la numeración de fincas y edificios. Una norma que deja en manos de las juntas de distrito la potestad de iniciar los procedimientos para llevar a cabo los cambios de nomenclatura de los espacios públicos y aprobar las propuestas de denominación que posteriormente se remiten a las áreas correspondientes que son las que, finalmente, las remiten a la Junta de Gobierno que es la que tiene ahora la última palabra en la materia. De esta forma el cambio propuesto por Galcerán reúne todos los requisitos legales, sin embargo, resulta chocante que haya dictado estos decretos contraviniendo la última decisión de Carmena, que retira a las juntas los cambios relativos a las calles afectadas por la Ley de Memoria Histórica. Además, la decisión de la concejala de Tetuán de iniciar el expediente para rebautizar estas tres calles no sólo supone un desafío al Gobierno de Carmena, sino también al Comisionado de la Memoria Histórica creado por acuerdo de los cuatro grupos con representación en el Pleno de Cibeles. Este organismo consultivo incluyó estas vías de Tetuán en la lista de 27 calles a eliminar en aplicación de la Ley de Memoria Histórica. El comisionado presidido por la socialista Francisca Sauquillo hizo público este primer listado el pasado mes de julio. Además de dar las razones para justificar su retirada del callejero, los miembros del comisionado propusieron denominaciones alternativas. Sin embargo, ninguna de las tres soluciones dadas para las calles General Moscardó, General Varela y Comandante Zorita son tenidas en cuenta ahora por Galcerán. En el informe del mes de julio, el equipo de Sauquillo propuso renombrar la calle General Moscardó como calle de Edgar Neville y rendir así tributo al escritor y cineasta madrileño de origen inglés cuya visión de la capital durante la posguerra, a juicio del comisionado, «tiene ya un valor arqueológico, histórico y sentimental». En el caso de la calle del General Varela, el comisionado planteó en su informe la idoneidad de renombrarla como calle de Carlos Morla Lynch, diplomático que quedó a cargo durante la guerra de la Embajada de Chile en Madrid, en la que «dio refugio a más de 1.000 personas, que salvaron así sus vidas de una muerte probable». Lo sucedido con la calle del Comandante Zorita es aún más rocambolesco. Después de que la delegada de Cultura, Celia Mayer, propusiera en diciembre de 2015 su eliminación, el Comisionado de la Memoria planteó en julio mantenerla aunque modificando su denominación y que pasara a ser la calle del Aviador Zorita. A pesar de ser el mismo personaje histórico, Sauquillo defendió que, de esta forma, dejarían de homenajearse sus acciones en la Guerra Civil, para dar notoriedad a sus posteriores logros como aviador, que, por otra parte, son los que le hicieron merecedor de la calle.