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En el interior de La Ingobernable: mobiliario destrozado y litros de alcohol

Almeida desaloja el último edificio público okupado. El alcalde se ha comprometido a «tomar medidas» para que los madrileños no sufran estas apropiaciones ilegales

Almeida desaloja el último edificio público okupado. El alcalde se ha comprometido a «tomar medidas» para que los madrileños no sufran estas apropiaciones ilegales.

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«Hemos cumplido un compromiso. Hay un Gobierno que pretende que el patrimonio de los madrileños sea de ellos. La Ingobernable no es un movimiento social, sino facial. Han ocupado por la cara un inmueble de titularidad pública», aseveró ayer el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida. Así explicó cómo la Policía Municipal desalojó, a las 3:20 horas de la madrugada de ayer, el edificio de La Ingobernable. Los agentes procedieron a ejecutar la recuperación del inmueble situado en el Paseo del Prado, 30 y que pertenece al patrimonio municipal. Tras la intervención policial, los servicios técnicos del Ayuntamiento se hicieron cargo del inmueble.

La recuperación de este edificio fue autorizada por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 16 de Madrid el pasado 7 de octubre de 2019. El colectivo que vivía en él lo okupó el 6 de mayo de 2017.

El desalojo transcurrió sin incidentes, como confirmaron a LA RAZÓN fuentes municipales. El operativo lo conformaron más de 130 efectivos (mandos incluidos) y 32 vehículos. Participaron las Unidades de Apoyo a la Seguridad (UAS) y personal de diferentes Unidades de Distrito (Centro Norte y Sur, Arganzuela, Salamanca y Chamberí).

Almeida, además de felicitar a los agentes, insistió en su cuenta de Twitter que «ésta es la única interlocución que vamos a tener en la ciudad de Madrid con los okupas». «Este colectivo llevaba dos años chuleándose», añadiría más tarde a los periodistas. También quiso incidir en que han realizado «lo que el anterior equipo de Gobierno no quiso hacer», en referencia al de Ahora Madrid.

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Con respecto a la situación en la que se ha encontrado el edificio, Almeida aseveró que «está en un estado lamentable, tanto de conservación, como de higiene y limpieza». Los agentes que entraron en el edificio encontraron mucha suciedad, las puertas desencajadas y bastante alcohol. A sabiendas del inmimente desalojo, los okupas además habían atrancado las puertas con maderas clavadas y una estantería atravesada. Lo que no concretó el alcalde es el nuevo uso que se le va a dar al edificio: «Estamos estudiando las posibles alternativas».

Asimismo, subrayó que el equipo de Ahora Madrid «toleró la okupación de La Dragona y le dio un millón y medio de euros a los de La Ingobernable para que pudieran vivir». También insistió en que «queremos poner medios para evitar que los madrileños se encuentren sus viviendas okupadas. Todo aquel que pretenda vivir gratis, tarde o temprano va a ser desalojado».

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Inmaculada Sanz, delegada de Seguridad y Emergencias, manifestó que la operación de desalojo «ha sido modélica» y que «no había gente en el momento» de la intervención. Del mismo modo, explicó que, durante estos años, en el inmueble okupado «se estaban produciendo actividades ilegales, como la instalación de un bar». Tras la actuación, el Área de Obras y Equipamientos inició trabajos para reforzar la carpintería exterior del edificio que garantice la integridad del mismo.

Desde La Ingobernable manifestaron en redes sociales su desaprobación con la medida: «Lo primero que han hecho ha sido quitar las pancartas de ‘‘Si nosotras paramos, se para el mundo’’ y de ‘‘La Ingo por el clima’’. No es sólo un gesto simbólico, es el ataque a un espacio de organización del movimiento feminista», escribieron.

Por su parte, el portavoz de Desarrollo Urbano de Más Madrid en el Ayuntamiento, José Manuel Calvo, recordó a los miembros del colectivo La Ingobernable que rechazaron el acuerdo ofrecido por el anterior Gobierno, con Manuela Carmena a la cabeza, y que de haber sido aceptado «hoy tendrían unas condiciones pactadas con el Ayuntamiento». «En nuestra etapa ofrecimos un acuerdo para la utilización del edificio dentro del protocolo de cesión de espacios municipales aprobado por nuestro gobierno», escribió Calvo en su cuenta de Twitter.

La Ingobernable no tardó en responder por la misma vía tildando al concejal de «gente oportunista, gente rastrera, gente mentirosa», después de recordar que fue él quien apoyó la operación Madrid Nuevo Norte. «El protocolo de cesión no sabemos, pero el de control, tutela, obstaculización, intentos de enfrentamiento, manejos y otros juegos sucios fue muy bien», añadieron. Al cruce de tuits se sumó el concejal de Más Madrid Luis Cueto. «La Gasolinera, la Ingobernable... La diferencia entre la izquierda sensata y la izquierda escaparate. La “pureza” frente a la eficacia. De estos polvos...».

Como acto de protesta, pasadas las siete de la tarde, numerosos vecinos y simpatizantes –muchos de ellos en bici–, acudieron a la puerta del edificio para mostrar su desaprobación a la decisión del Ayuntamiento.