Valdebebas, pendiente del viento en el Mad Cool

Los vecinos temen que, por la distribución de las viviendas, en forma de U, el ruido sea su peor pesadilla.

GreenDay fue la principal atracción de la edición del pasado año en la Caja Mágica
GreenDay fue la principal atracción de la edición del pasado año en la Caja Mágica

Los vecinos temen que, por la distribución de las viviendas, en forma de U, el ruido sea su peor pesadilla.

Este jueves arranca en Madrid uno de los festivales más grandes y de referencia del sur de Europa: el MadCool. Ha sido su éxito abrumador el que ha llevado a sus promotores a trasladar el escenario de la Caja Mágica al norte de Ifema, al barrio de Valdebebas. Para esta tercera edición, las estimaciones de afluencia también se duplican y se esperan unos 80.000 asistentes cada día para disfrutar de un cartel con pesos tan pesados como Pearl Jam, Arctic Monkeys, Depeche Mode, Jack White o Queens of the Stone Age, que lideran una propuesta con un centenar largo de nombres.

Todo está listo para que arranque el festival, salvo los habitantes de Valdebebas a los que nadie consultó sobre la decisión del Ayuntamiento de permitir que el espectáculo se instalara en los terrenos donde está proyectada la ampliación de Ifema. «Hace meses que lo sabemos, pero cuando nos enteramos ya estaba todo acordado. Nadie nos preguntó nada», explica a LA RAZÓN, Leticia Herrero, colaboradora de la asociación de vecinos. «Los que viven cerca de donde se instalan los escenarios son pocos, pero están muy afectados porque están pegados», asegura.

Según explicó a Ep Javier Arnaiz, director de MadCool, fueron el Ayuntamiento y la Comunidad los que les ofrecieron el nuevo emplazamiento, que colma sus expectativas, por lo que ahora pueden centrarse en «fortalecer el festival al máximo para su posicionamiento en el mercado». Y para posicionarse adecuadamente, las bazas son el mastodóntico recinto y el ambicioso cartel de artistas. Cuanto más grandes sean ambas variables, más alta podrá ser la apuesta. «La asociación se ha reunido con él en dos o tres ocasiones y nos garantizó que, gracias a su bagaje en grandes festivales, no habría problemas», explica Herrero.

Pero hay un punto clave que les preocupa especialmente, el ruido. «Por como está diseñado Valdebebas, en forma de U, con un gran hueco en el centro, el ruido llega a todos los puntos», describe la vecina. Y hay un factor para que estén más o menos preocupados por este aspecto: el viento. «En nuestro barrio sopla mucho y, en función de por donde venga, nos puede molestar más o menos la música». Y añade: «Lo mejor sería que durante los tres días que duran los conciertos soplara de norte a sur porque, entonces, el ruido se iría hacia Campo de las Naciones. El que más nos afectaría sería el contrario, pero el este-oeste o el oeste-este también molestaría a la zona conocida como las Cárcavas». Y es que este barrio de Hortaleza ya sabe cómo se mueve el ruido entre sus bloques. «Cada año se celebra aquí la carrera HoliRun y, aunque montan un escenario pequeño, todos escuchamos la música desde primera hora de la mañana».

Otro de los puntos que les preocupa especialmente es la movilidad estos días en el barrio y han estado en contacto con el consistorio para saber qué medidas se han tomado para las oleadas de personas que se congregarán allí. «Sabemos que han habilitado la línea 8 de Metro para que funcione las 24 horas del día y que en la salida de metro de Campo de las Naciones pondrán autobuses lanzadera, pero desconocemos si la EMT también va a reforzar su servicio».

Mientras los operarios trabajan a contrarreloj para que los escenarios estén listos para el jueves, la limpieza de la zona «es otra de nuestras preocupaciones», subraya la vecina. Insiste en que «con el viento que hay en la zona, los envases vacíos pueden circular por todo el barrio si no se recogen en el momento. Más que el jueves y el viernes, lo que nos preocupa es el sábado, ya que termina el festival y el domingo no tienen por qué tener la zona limpia para los asistentes».