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Uno de cada cuatro hogares murcianos en situación de pobreza tiene personas desempleadas

La Región de Murcia registró la quinta mayor tasa de pobreza durante el período estudiado, con un 9,6 por ciento, un punto porcentual por encima de la media nacional

La Región de Murcia registró la quinta mayor tasa de pobreza durante el período estudiado, con un 9,6 por ciento, un punto porcentual por encima de la media nacional

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Un 23,9 por ciento de los hogares de la Región de Murcia en situación de pobreza energética tiene a su sustentador principal desempleado, frente al 7,8 de los hogares que no se encuentran en estas circunstancias. Este es uno de los principales datos sobre la Región de Murcia que arroja el estudio ‘La pobreza energética en España: Aproximación desde una perspectiva de ingresos’, elaborado por la Cátedra de Sostenibilidad Energética del IEB-Universidad de Barcelona entre los años 2011 y 2017. El estudio ha sido publicado por la Fundación Naturgy y presentado hoy en el seminario sobre ‘Políticas y medidas contra la pobreza energética’.

Según la investigación, dirigida por la catedrática María Teresa Costa-Campi, de la Universidad de Barcelona, y elaborado por las investigadoras Elisenda Jové-Llopis y Elisa Trujillo-Baute, la probabilidad de que un hogar se encuentre en situación de pobreza energética en España aumenta un 9,3 por ciento cuando el sustentador principal está desempleado.

El estudio revela que el 9,6 por ciento de media de los hogares murcianos se encuentra en situación de pobreza energética. Esta tasa media alcanzó un pico máximo del 11,1 en 2013 y, a partir de entonces, descendió paulatinamente hasta el valor mínimo de 2016, un 7,9. Entre 2011 y 2017, los ingresos anuales de estas familias fueron de 20.994 €, con unos gastos anuales de energía de 1.022 euros. Se trata del quinto menor gasto en energía de España, por detrás de Canarias, Comunidad Valenciana, Andalucía y Asturias.

“Los datos demuestran que la pobreza energética es una dimensión más de la pobreza en general, y por ello las medidas para paliar la pobreza energética deben abordarse con políticas sociales, que permitan incrementar los ingresos de las familias, y con políticas de eficiencia energética, para promover la reducción del gasto”, explica el estudio.

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La investigación plantea una aproximación a la pobreza energética desde la vertiente de los ingresos de los hogares, en base al análisis económico de la relación entre la pobreza energética, el consumo energético y los elementos vinculados a la renta de las familias. En este sentido, concluyen que se trata de un problema complejo, que debe resolverse desde diferentes perspectivas.

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Radiografía de la pobreza energética en España

El estudio sostiene que la pobreza energética es una dimensión más de la pobreza, con un punto de partida común: la insuficiencia de los ingresos familiares para hacer frente a los gastos, que en el caso de la energía permitan mantener una temperatura adecuada en el hogar y tener unas condiciones de vida dignas.

A partir de la investigación de la Cátedra de Sostenibilidad Energética, se puede configurar un perfil de los hogares españoles en situación de pobreza energética: están ubicados en áreas rurales o con menor densidad de población; viven en régimen de alquiler; en edificios de 25 años o más, y en zonas con condiciones meteorológicas extremas de calor o frío; y son hogares unipersonales o monoparentales, sustentados en buena parte por mujeres.

Asimismo, la condición de desempleo del sustentador principal es el principal determinante de la pobreza energética. Además, los hogares en situación de pobreza energética suelen tener bajos porcentajes de familias que han terminado los estudios de educación superior.

En el caso de Murcia, siete de cada diez hogares en pobreza energética (69,3) se ubican en edificios que tienen más de 25 años de antigüedad. Además, el 22,4 de las familias son unipersonales y un 6 por ciento monoparentales.

Uno de los aspectos que tiene más influencia en este tipo de pobreza es la situación laboral de los miembros de la vivienda. En este sentido, el 23,9% de los hogares en situación de pobreza energética tiene a su sustentador principal en situación de desempleo, un ratio que en el resto de hogares se sitúa en el 7,8%. Se trata de la variable con mayor impacto de todas las analizadas.

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