¿Quién es Vignesh Sundaresan y por qué se ha gastado 69 millones en algo que no se puede tocar?

Así es y así piensa el multimillonario indio que el pasado mes de marzo compró una obra digital por 69,3 millones de dólares pagados con criptomonedas.

This undated family handout photo shows NFT investor Anand Venkateswaran, known by his online pseudonym Twobadour, in Chennai, India. Venkateswaran’s partner Vignesh Sundaresan, known as Metakovan, was the mystery buyer of a digital NFT collage by the artist Beeple auctioned by Christie's for nearly $70 million on March 11, 2021. (Family handout via AP)
This undated family handout photo shows NFT investor Anand Venkateswaran, known by his online pseudonym Twobadour, in Chennai, India. Venkateswaran’s partner Vignesh Sundaresan, known as Metakovan, was the mystery buyer of a digital NFT collage by the artist Beeple auctioned by Christie's for nearly $70 million on March 11, 2021. (Family handout via AP) AP

Pudiera parecer que las siguientes líneas hubieran sido extraídas de una novela de ciencia ficción. Ya le gustaría a quien esto firma, por aquello de la novela, mas no es así. Tampoco es ciencia ficción o, si acaso, solo en cierta manera. Seguro que muchos de ustedes saben lo que son las criptomonedas, esa forma digital de transacción que ya cuenta con una década de vida, un presente prometedor y un futuro bastante incierto. Algunos menos conocerán la existencia de los NFT’s (del inglés non-Fungible Token), que viene a ser una complicada tecnología que posibilita hacer un registro de la autenticidad y propiedad de un archivo digital.

Pues hay gente que paga mucho, muchísimo, dinero por hacerse con uno de esos archivos. Concretamente, hubo una persona que el pasado mes de marzo desembolsó la muy estimable cantidad de 69,3 millones de dólares para hacerse con una pieza denominada Everydays: the First 5.000 Days, un collage de 5.000 imágenes digitales realizada por el artista estadounidense Beeple, cuyo nombre real es Mike Winkelmann. Hubo subasta y no en cualquier sitio, ya que la organizó Christie’s.

La millonaria transacción llegó de parte de un extraño comprador autodenominado Metakovan, detrás de quien, a los pocos días se supo, está un joven millonario indio de nombre, ahora sí real, Vignesh Sundaresan. Pero, ¿quién es este señor? y, sobre todo, ¿está en sus cabales? Pues él, claro, dice que sí.

En su propia página web, Vignesh Sundaresan se presenta como emprendedor e inversor en tecnología blockchain que, en solo seis meses, instaló 100 cajeros automáticos de bitcoin, la principal criptomoneda, en 18 países. “Un ávido desarrollador de aplicaciones que construyó microempresas incluso cuando era estudiante”, se puede leer.

Después de hacer pasar a la historia a Beeple como el autor vivo con una obra más cara en el mercado, Sundaresan, que controla multitud de empresas desde Singapur, se sometió a las preguntas de la cadena estadounidense NBC. Allí contó que el NFT que había adquirido “es una pieza importante de la historia del arte” e incidió en que “a veces, estas cosas necesitan algo de tiempo para que todos las reconozcan y se den cuenta. Estoy bien con eso. Tuve la oportunidad de ser parte de este cambio tan importante en la forma de percibir el arte”.

“Habrá cientos de miles de personas de todo el mundo que adoptarán este medio, un medio nativo digital para monetizar el arte”, comentó Sundaresan, que no tiene ninguna duda de que “se va a crear una economía a su alrededor″.

Sobre los 69,3 millones de dólares desembolsados, el inversor indio aseguró no haberse arrepentido en absoluto y reconoció que “teníamos un límite para pujar más alto. Estaba muy motivado y listo para ir más allá de lo que pagamos por ello”. Además, Sundaresan aseguró que no tiene ninguna intención de vender la obra pronto. “La pieza va a cobrar vida propia, eso es lo que hace que las NFT sean realmente interesantes. Puede que no sea solo una obra de arte, puede convertirse en miles de otras cosas. Pero no lo venderé pronto“.