Protestas

Sin vigilancia en las obras de la caldera de un colegio de San Sebastián de los Reyes

El Ayuntamiento no contrató seguridad mientras se desarrollaban las clases, «porque era una obra de cuatro metros»

Fachada del Colegio Silvio Abad
Fachada del Colegio Silvio AbadLa RazónLa Razón

Los padres del colegio público Silvio Abad de San Sebastián de los Reyes, en el que estudian 267 niños, cruzan los dedos para que el día 2 de noviembre, cuando regresen los alumnos al colegio, la caldera funcione de una vez por todas y se pueda encender la calefacción para que los niños no pasen frío. De hecho, el 2 de noviembre es la fecha en la que habitualmente el Ayuntamiento de la localidad enciende las calefacciones en los centros educativos por la bajada de las temperaturas a estas alturas de año. Pero esta vez, que los alumnos no pasen frío ha traído más que un quebradero de cabeza y disgustos a la dirección del centro y a los padres que no entienden cómo es posible que las obras de la caldera se hayan realizado mientras se desarrollaba la actividad escolar.

Desde el 7 de septiembre, coincidiendo con el inicio del curso escolar, los obreros entraron a realizar las obras de cambio de caldera y allí han estado todo este tiempo con una valla que separaba las obras del patio del colegio «endeble y por la que se podrían colar los niños y coger el material de los obreros», cuentan los padres. De hecho, el momento de mayor alarma se produjo cuando una niña de cuatro años pinchó con un electrodo a otro de tres, según relataron. Uno de los padres se llegó a enfrentar con un obrero después de recriminarle del peligro de dejar material al alcance de los niños. La preocupación de los padres, de hecho, se ha centrado siempre en el hecho de que «no ha habido condiciones de seguridad suficientes para los menores».

Por eso, el Ampa del colegio solicitó una reunión con el Ayuntamiento para pedirle explicaciones de lo ocurrido ante el temor de que pudiera producirse alguna desgracia. En el encuentro, celebrado el jueves, estuvieron presentes el concejal de Urbanismo y el de Educación, además del jefe de obra y el técnico del Ayuntamiento. Querían saber el estado de las obras y si finalmente iba a arrancar la caldera a tiempo para hacer frente al frío del invierno.

«No ha habido seguridad alguna y, en lo que a esto respecta, admitían su error y pedían disculpas», explica una madre del Ampa a LA RAZÓN, que no entendía por qué las obras no se han realizado en los meses de verano. EL Ayuntamiento culpó a la Comunidad de Madrid a la par que reconoció que no se había aprobado el presupuesto de la obra a tiempo como para poder acometerla con más antelación”. Los padres preguntaron la causa por la que no se había puesto un vigilante, pero el Ayuntamiento replicó que «no iba a hacerlo para una obra de cuatro metros», aseguran.

Después de la crispación que ha generado la situación, el Ayuntamiento «ya ha avisado de que va a suspender cualquier tipo de obra que se haga en el centro si la dirección no se retracta, pero no se ha retractado de nada ni tiene porqué hacerlo cuando lo que ha tratado de hacer es velar por la seguridad de los niños», subraya una madre. Los padres aseguran que en todo momento han apoyado a la dirección del centro, que alertó de la situación en su afán por velar por la seguridad de los niños y su bienestar. Lo cierto es que, los padres aseguran que el viernes continuaban las obras de forma paralela a las clases y se llevó a cabo la conexión de gas con los niños dentro. Ahora falta por ver si el día 2 ya estará lista la calefacción y se puede escribir el fin de lo que se ha convertido ya en una pesadilla.