“Longopac, la bolsa de basura más fuerte y sostenible del mundo”

LEANpio lleva la mejora continua por dentro. Este espíritu nació junto con su pasión por mejorar los procesos de trabajo relacionados con la gestión de residuos en las industrias. Estos dos hechos han formado y creado su ADN. Ahora, con casi 20 años de experiencia, saben y han demostrado que sus soluciones ayudan a empresas de todo tipo a conseguir una economía más circular y sostenible, ahorrando dinero y optimizando recursos. Conversamos con Jacob Bang Nielsen, CEO.

Decís que no hay Planeta B…

Así es. Estamos ante una emergencia medioambiental a nivel global y debemos hacer todo lo que esté en nuestra mano para dar soluciones. No hay Planeta B, no hay segundas oportunidades para hacerlo mejor. Por eso nuestras soluciones y productos van destinados a reducir la huella de CO2 de las industrias y reciclar de la manera más óptima todos los subproductos sólidos que se genera en sus actividades.

Y aquí entra Longopac…

Correcto. Longopac es una solución idónea para empezar a segregar de una manera eficaz y óptima los residuos reciclables y no reciclables. El concepto y funcionamiento de Longopac es fácil de entender: es una bolsa de basura continua que se puede cortar y cambiar cuando estimas oportuno y siempre 100% llena, por lo que nunca usas más plástico del necesario. Además, es más higiénico que las bolsas de basura convencionales, porque se puede cambiar sin tocar la zona más contaminado y sucia del interior. Existe en 3 diámetros: Mini, Midi y Maxi, en 6 colores y múltiples longitudes. Lo que es más complejo de explicar es porque se ahorra hasta un 70% de CO2 y de plástico.

¿Por eso el curioso calculador de CO2 de vuestra web?

Sí. Longopac es curioso en muchos aspectos y una es el ahorro de CO2 y plástico del 70% comparado con bolsas de basura de toda la vida. Si cualquier empresa quiere conocer su ahorro, lo puede hacer con nuestro calculador, que funciona con unos algoritmos de datos recolectados durante más de 30 años.

Pero volviendo al tema, ¿cómo es posible que se ahorre hasta un 70% de CO2 y de plástico? Por varios factores: Longopac es más fina pero más resistente; siempre se llena al 100%, tiene más capacidad y se optimiza el transporte y el stock.

Entiendo…

¿Sabías que las bolsas de plástico están entre los 3 productos que más huella de CO2 dejan en un hospital? Imagínate que ahorrásemos casi ¾ partes. Y no menos importante ¡se aumenta la higiene y la seguridad!

Muchas veces las leyes van por detrás de los avances tecnológicos: especificar el grueso de 55 Micras del plástico para bolsas de residuos de Grupo II en hospitales y clínicas sin definir y especificar la resistencia como se hizo en el Real Decreto desde 1999, ya no sirve, porque podemos hacer plásticos mucho más finos y mucho más resistentes en el año 2020. Este es el caso de Longopac, que son mucho más finas que las bolsas tradicionales, pero 4-5 veces más resistentes. Por ejemplo, Longopac de 18 micras es 3 veces más fina, pero 4 veces más resistente que una bolsa de 55 micras del Grupo II. Habría que actualizar esas leyes para poder seguir mejorando el medioambiente.

¿Dices que es más higiénica y segura?

Con el sistema de Longopac no tocas la parte superior de la bolsa a la hora de cambiarla, es decir, la superficie del interior de la bolsa, que puede estar contaminada, porque el cambio de Longopac, se realiza desde el exterior. En estos días de COVID19 que estamos viviendo, es un sistema idóneo porque minimiza el contacto. De hecho, muchas residencias ya han hecho el cambio a Longopac porque han visto que la seguridad y la higiene están garantizadas. Porque ya puedes llevar batas, mascarillas, guantes… que si después tocas zonas con el virus al hacer el cambio de bolsa de basura, todas las protecciones sirven de poco. No tocar superficies contagiadas nunca ha sido tan importante.

Aun así, las bolsas siguen siendo de plástico…

Sí, pero el problema no es el plástico, el problema es su utilización. El plástico no termina en el mar por ser plástico, sino porque nosotros lo tiramos. Pero piensa una cosa, el plástico es mejor material que el cartón por su capacidad de reciclaje infinito. La vida útil del cartón no pasa de los 2-3 reciclados; el plástico, igual que el cristal o el aluminio, no tienen esta limitación. Además, el plástico de Europa que termina en el mar es solo el 0,5% del total de todo el mundo. Lo que tenemos que hacer es legislar “mundialmente” que todos los embalajes y componentes que se fabrican de plástico estén diseñados para un fácil reciclaje y ayudar a que todos los países tengan obligación y posibilidad de reciclar.

¿También aporta beneficios económicos a las empresas?

Si se hace bien, sí, por supuesto.

Todas empresas a día de hoy son conscientes y la mayoría tienen ya una política medioambiental instaurada. Lo que nosotros hacemos es estudiar sus procesos de gestión de inicio a fin y mejorarlos con el concepto LEAN. Esta unión de factores mejora de forma interna, laboral y económica los costes de la gestión de residuos.

Y supongo que en este proceso de ahorro también entran las Prensas LCC…

Así es. Porque, ¿qué haces cuando ya tienes todos los desperdicios segregados en las distintas bolsas de Longopac? Mover productos por moverlos, aunque sea basura, cuesta dinero. Lo que se debe hacer es un estudio para precisar cuáles sería lógico compactar o reducir volumen y cuál ha de ser su recorrido. En ocasiones hemos conseguido reducir un 90% los desplazamientos de residuos dentro de la empresa, y esto es un ahorro económico, medioambiental y de tiempo. Pero también, no es lo mismo cargar un camión con 6 Tn de cartón, por ejemplo, que con 26 después de compactarlas: volvemos a ahorrar. Y aquí entran las prensas de LCC (Lean Compacting Company). Formamos parte de este grupo y todos utilizando Longopac y las prensas LCC como soluciones esenciales para todo el territorio de España.

¿Y aquí entra vuestro análisis de gestión?

Cuando trabajamos con un nuevo cliente, primero analizamos sus necesidades y estudiamos cómo puede ahorrar. Le hacemos la propuesta y le damos los datos que corroboran su eficiencia. Pero como sabemos que son solo palabras, le damos la posibilidad de probarlo para que se convenza de que lo que le decimos es cierto. Una vez llegados a este punto, lo implementamos en esa empresa.

¿Y están concienciadas para empezar a cambiar?

En los casi 20 años que llevamos en España, ha habido un cambio importante. Ahora hay voluntad de ir por un camino más sostenible, incluso hay departamentos medioambientales en las empresas. Pero, como decía antes, como por regla general se consiguen beneficios económicos con nuestras soluciones, es más fácil llevar a buen término nuestra filosofía.