Coches eléctricos

¿Por qué las grúas no retiran los coches eléctricos aunque hayan cometido una infracción grave?

Los vehículos eléctricos no están exentos de cometer infracciones, pero es crucial destacar que las implicaciones pueden diferir de los coches de combustión.

Dos coches eléctricos ante el Arco del Triunfo de Barcelona
Dos coches eléctricos ante el Arco del Triunfo de BarcelonalarazonLa Razón

El aumento en la presencia de vehículos eléctricos en las carreteras españolas cada año se atribuye, en parte, a la creciente concienciación de los conductores y a las iniciativas gubernamentales, como el Plan Moves y el acceso a las Zonas de Bajas Emisiones para vehículos eléctricos.

A pesar de las numerosas ventajas que ofrece conducir un automóvil eléctrico, su adopción aún no ha alcanzado una popularidad significativa, representando solo el 5% de las ventas totales de vehículos, en comparación con el 20% promedio en Europa. Una de las razones de esta brecha radica en la falta de infraestructura adecuada en el país, con una escasez tanto de puntos de carga como de grúas capaces de manejar el peso de estos vehículos.

A las grúas les cuesta remolcar coches eléctricos

El protocolo para retirar un automóvil eléctrico de la vía difiere del utilizado para los coches de combustión. En situaciones de accidente o avería, es fundamental que los servicios de emergencia y los equipos de remolque estén debidamente capacitados para manejar de forma segura las baterías de alto voltaje de estos vehículos, siguiendo los procedimientos específicos para desconectar la energía de la batería.

Es común que los mecánicos carezcan de los conocimientos necesarios y del equipo de protección adecuado para reparar vehículos eléctricos, lo que aumenta el riesgo de descargas eléctricas durante el proceso de reparación.

Además, muchas grúas de tráfico convencionales no están diseñadas para transportar vehículos eléctricos debido a su peso, ya que su capacidad está limitada a aproximadamente 1.800 kilogramos. Esta limitación ha llevado a que algunos ayuntamientos sin grúas de plataforma adecuadas no puedan retirar vehículos eléctricos mal estacionados.

Es importante considerar que modelos como el Mercedes EQV rondan los 3.000 kilogramos, el EQC los 2.620 kilogramos, mientras que el Audi e-tron 55 supera los 2.750 kilogramos y un Tesla Model 3, el automóvil eléctrico más vendido, pesa alrededor de los 1.800 kilogramos.