Terrorismo

Parot, un asesino repugnante

«Lo razonable es que se pasara la vida en la cárcel. Nuestro sistema penal no lo permite»

Los humanos convivimos con la maldad desde el principio de los tiempos. El hombre ha asesinado, violado y torturado con una brutalidad sobrecogedora. No se ha respetado nada. No hay duda de que somos el animal más cruel sobre la tierra. Es difícil de entender por qué desde la Prehistoria hasta nuestros días han existido tantos seres malvados. Es verdad que no lo han sido todos y en todo momento, sería una distopía aterradora, pero la crueldad que conocemos desde la Antigüedad dice muy poco a nuestro favor. La evolución hace que se avance, pero convivimos con tantas noticias aterradoras que conduce a pensar que las leyes y el temor de las consecuencias son lo único que impide que hombre sea todavía más peligroso. Lo sucedido en la Alemania nazi o en la Rusia comunista muestra que personas cultas pueden ser indiferentes ante el dolor humano y organizar un sistema criminal de una brutalidad aterradora. España sufrió durante décadas el terrorismo etarra que quería acabar con la democracia. La banda estaba llena de sujetos repugnantes como Parot, para los que la vida humana no tenía ningún valor.

Fue uno de los pistoleros más sanguinarios y nunca se ha arrepentido del daño que provocó. Es más, hubiera querido que se cometieran atentados más brutales, porque su desprecio por la vida humana es similar al que tenían los nazis o los comunistas soviéticos o maoístas. La condena que cumple es ridícula en comparación con los crímenes cometidos. Lo razonable es que se pasara la vida en la cárcel. Nuestro sistema penal no lo permite. El problema es que hay sujetos que quieren que salga de la cárcel sin cumplir los años de la sentencia. No hay que olvidar que los nazis y los comunistas contaron con fervorosos seguidores. Por ello, no nos tenemos que sorprender que un conjunto de cretinos e insensibles con las víctimas quisieran hacer una marcha en favor del sanguinario Parot. En cambio, les escandalizaría que alguien organizara un acto tan repugnante en defensa de un violador o asesino en serie, pero les parece lógico apoyar a un terrorista que se siente orgulloso de tener las manos llenas de sangre. Parot es uno más de los criminales que han existido a lo largo del tiempo. Lo peor es que le apoyen.