El triunfo de Yolanda Díaz

Tomás Gómez

Yolanda Díaz parece ser una de las pocas ganadoras claras de la reforma laboral. Mientras Sánchez está atrapado en la telaraña con la que ha tejido sus alianzas, Díaz ha noqueado a todos.

Podemos no puede mostrarse contrario porque es su ministra, ni tampoco salir en su defensa de manera entusiasta porque no están de acuerdo, cuestión que le viene de lujo a la vicepresidenta.

El asunto también ha repercutido en el ámbito sindical. CCOO ha salido claramente fortalecido del proceso porque han tenido más protagonismo e influencia que la UGT.

El sindicato socialista está en mal momento, pierde ritmo al tiempo que se enfrenta a una nueva crisis madrileña en el ámbito judicial. El tema es relevante, no solo por ser un presunto caso de corrupción, sino porque podrían estar implicadas familiares y personas que han estado muy cerca de Pedro Sánchez.

El PSOE entra en 2022 con más preocupación que esperanza, aunque por fortuna para ellos, el PP tampoco anda muy lúcido. Casado no despega con la claridad que le exigen los suyos en momentos bajos de Sánchez y en pleno hundimiento de Ciudadanos.

Casado es débil e indeciso, intenta soplar y sorber la sopa a la vez pero, eso es imposible.. El problema de la indefinición consiste en que se debate entre las posiciones más moderadas, al modelo de Moreno en Andalucía o Feijóo en Galicia, y las más duras, como la de Díaz Ayuso.

La reforma laboral les un claro ejemplo de esa bipolaridad. Desde una posición inicial abstencionista, con el ánimo de reencontrase con la patronal, ha pasado al negacionismo más absoluto para no dejar a Vox terreno de juego, aunque la factura sea perder por el centro.

Como las cosas sigan así, podría ocurrir de todo, incluso Yolanda Díaz presida el próximo ejecutivo..