Sánchez se queda sin escudos

A Félix Bolaños le faltan manos para atender a todos los desaguisados que se le presentan cada día

FOTO: Pool Moncloa/Fernando Calvo Pool Moncloa/EFE

Hace diez meses que Pedro Sánchez acometió una profunda remodelación de su gobierno. Retiró la púrpura ministerial a personalidades de renombre como Carmen Calvo y José Luis Ábalos –PSOE pata negra–. Incluso prescindió de su todopoderoso jefe de Gabinete, Iván Redondo. Pocos meses antes, ya se había ido por su propio pie el líder de Podemos, Pablo Iglesias. Se ofreció para encabezar una candidatura unitaria de la izquierda en la Comunidad de Madrid ante «el enorme riesgo (…) de un gobierno de ultraderecha con Ayuso y con Vox». El generoso ofrecimiento fue despreciado por el resto de las fuerzas políticas y, aún más importante, por los madrileños, que situaron a Podemos como quinto partido en la Asamblea de Madrid, de los cinco que consiguieron representación.

Como consecuencia, Moncloa dio un giro sustancial para «ganar impulso político», que es lo que siempre dicen los presidentes –independientemente del partido al que pertenezcan– cuando fulminan a unos ministros para nombrar a otros. Y, sin embargo, pasados diez meses nos encontramos con un gobierno que gana votaciones angustiosas en el Congreso –a menudo, gracias a Ciudadanos, PP y Vox–, que tiene a la oposición –Unidas Podemos– metida en el propio Consejo de Ministros, y que ve cada día a sus socios parlamentarios amenazar con dar carpetazo a la legislatura, aunque se sepa que van de farol. Y lo más preocupante para el presidente es que ahora tiene que dar todas las batallas a cuerpo gentil, sin protección.

Quienes actuaban como guardaespaldas –Calvo, Ábalos y Redondo–, hace tiempo que no están. Y quienes les sucedieron en esa tarea ya no son creíbles. A Félix Bolaños le faltan manos para atender a todos los desaguisados que se le presentan cada día. Y Margarita Robles ya no es Margarita Robles. Antes servía como coartada para eso que el presidente ha calificado –así lo hizo ante Susanna Griso, en el programa Espejo Público de Antena 3– como «Gobierno de centro izquierda». Robles nunca fue valorada por la izquierda, y su papel en la destitución de la directora del CNI hace que ahora tampoco sea valorada por el resto. Sánchez se ha quedado sin escudos.