Ciclismo

El idioma de la intimidad

La Razón
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No es el palco del Bernabéu sino una empresa brasileña quien persigue a Neymar, al Barça y a Bartomeu, metido en un fregado de mil demonios desde que era vicepresidente con Rosell. Josep Maria, empresario de éxito que, al contrario que Aznar, en la intimidad habla español, como Laporta antes de tirar al monte, no necesita la presidencia azulgrana para prosperar. Ya era un hombre con posibles antes de acceder al cargo. Cuando agote el mandato se recluirá en su floreciente negocio aeroportuario.

El fútbol provoca tantas alegrías como dolores de cabeza; pero bastantes menos de los que le ha dado la corona de Inglaterra a Felipe de Edimburgo, consorte de Isabel II, quien a los 95 años ha decidido retirarse de la vida pública; aunque seguirá caminando un paso por detrás de la Reina. Lo tiene asumido después de 70 años de matrimonio. Se le adjudican en este tiempo algunos escarceos y otros meneos, convenientemente perdonados, de haberse producido.

Jubilarse a los 95; hay que tener salud, afición y muy poco trabajo. Lo que agota es ver en bicicleta a Alejandro Valverde, 37 primaveras cuajadas de victorias. Después de encadenar diversos y fabulosos triunfos en los albores de la temporada, ha decidido abrir un paréntesis con el Giro para acudir al Tour y correr a las órdenes de Quintana. Qué buen vasallo y ojalá que Nairo sea un buen señor. Valverde es uno de los tipos más apreciados del pelotón y no sólo por sus éxitos.