Feos gestos

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Hay gestos cargados de simbolismo, pero pocos como la imagen del Sr. Pablo Iglesias empeñado en hacer declaraciones ante los medios de comunicación entre los líderes sindicales, a pesar del desagrado de estos.

Esta acción tiene que ver con la importante presencia de medios de comunicación, la máxima del líder podemita es que más vale un segundo en televisión que cientos de horas en reuniones de los “círculos”.

Si ahondamos un poco más, se desprenden dos ideas: la primera, que el Sr. Iglesias está dispuesto a hacer lo que sea para no perder protagonismo mediático. Si seguimos con un mínimo de imparcialidad las iniciativas políticas de Podemos, apreciamos un antes y un después de la asamblea de Vistalegre. La pérdida de fuelle que trajo consigo la división interna y la victoria interna de las posiciones más radicales del postcomunismo frente a las reformistas encabezadas por el Sr. Errejón, ha venido acompañada por una desesperada batería de iniciativas en algunos casos esperpénticas.

Sólo así se puede entender que el líder del tercer partido en el parlamento, responsable de 70 diputados, se cuele entre los dirigentes de las CCOO y de la UGT para hablar unos segundos ante las cámaras de televisión.

Por otra parte, y es la segunda lectura que hay que hacer del incidente, el Sr. Iglesias necesita imágenes con los sindicatos. El movimiento obrero es el origen de los partidos socialdemócratas, que surgieron a finales del siglo XIX como los instrumentos instituciones de sus reivindicaciones.

Aunque los papeles que representan unos y otros en la sociedad son muy distintos especialmente desde los años cincuenta, la pátina sindical es necesaria para cualquier partido político que aspire a gobernar la izquierda.

Podemos intentó en los primeros tiempos de su constitución la fundación de un sindicato “propio”, sin duda, esto solo pudo ser entendido por los dos grandes, que además hace muchos años que alcanzaron la unidad de acción, como una agresión. La relación posterior ha sido de cortesía, pero de distancia por representar formas radicalmente distintas de funcionamiento organizativo.

La esperpéntica moción de censura se está apagando en los informativos con la rapidez de una llamarada, ha tenido poco apoyo, incluyendo una fría y diplomática acogida por parte de las organizaciones sindicales.

En este contexto, el Sr. Iglesias necesitaba que el 1 de mayo fuera, en parte, también el día de Podemos.

Lo que no se le puede negar al Sr. Iglesias es su capacidad para leer el estado de ánimo de la sociedad española. El 15M nació sobre un sentimiento de rechazo y de enfado hacia el sistema y como una queja activa de una sociedad que perdía sus esperanzas sin entender qué había hecho mal.

Ahora, la sociedad busca nuevos cimientos, sólidos y solidarios, sobre los que reconstruir sus ilusiones y su futuro. Nadie quiere construir su futuro sobre el odio y la queja, que pueden proporcionar desahogo, pero no dan los útiles necesarios para elaborar el mañana.

Este 2 de mayo el Partido Socialista ha cumplido 138 años, lo fundó la misma persona que dio origen a la UGT y con sus errores y sus aciertos, ha sido el protagonista de algunas de las cosas más importantes que le han pasado a España.

La sociedad española, espera que pase algo sin saber bien qué es, por eso es tan importante la reconstrucción del PSOE. Sólo con un liderazgo nacido de la cultura y los valores socialistas se producirá el resurgimiento. El Partido Socialista no nació para imitar a los postcomunistas, sin embargo, estos tienen claro que solo pareciéndose al PSOE tienen alguna oportunidad.