Reyes Monforte

Salchichas y leyes

La Razón
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Decía Otto von Bismarck, político responsable de la unificación alemana, que con las leyes pasa como con las salchichas, es mejor no ver cómo se hacen. Lo peor es que los responsables de hacer las longanizas, al menos en tiempos de Von Bismarck, eran los carniceros que, a día de hoy y manteniendo la metáfora, serían los jueces y los políticos, responsables de meter la carne a presión en una tripa de cerdo. Es una buena fotografía de lo que puede ser la justicia y algunos se empeñan en revelar. Relacionar justicia, carne y animales puede ser más clarificador de lo que parece.

El juicio a los integrantes de La Manada por una presunta violación a una joven de 18 años está removiendo los más bajos instintos de la sociedad, como previamente lo hizo del ser humano. Todo en este caso es vomitivo. Esta historia es un monumento a lo imposible, a lo que no puede ser, pero es. No se puede criminalizar a la víctima, pero se hace. No se pueden hacer leyes llenas de agujeros, pero se hacen. No puede ser que cada juez entienda la ley de una manera, y se permite. No puede ser que un juez diga que unos mensajes que hablan de burundanga, reinoles, cloroformo y cuerdas porque «después queremos violar todos» no guardan relación con el hecho que es objeto de enjuiciamiento, cuando lo que se juzga en una violación, pero sucede, pasándose por el forro la ley de Enjuiciamiento Criminal. Tampoco puede ser que el juicio sea a puerta cerrada y nos sirvan a diario filtraciones interesadas que alimentan circos. Los juicios mediáticos no suelen traer nada bueno. Algunos caen en el amarillismo, otros en el morbo, muchos en la ignorancia y la mayoría se deja arrastrar por una lógica solidaridad que deambula entre la imprudencia, la impotencia y la ignorancia, todos malos consejeros.

No se puede comparar las salchichas con las leyes por lo que eso conlleva, pero se hace. Y se vende, se compra, se consume, termina haciéndosenos bola y la digestión concluye en vómito. Un poco de limpieza y moral por parte de los manufactureros de salchichas, ayudaría a mantener la comida basura fuera de las leyes y la justicia.