Opinión

Ha llegado la hora de las urnas

La Razón
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La encuesta de «NC Report», que hoy publica LA RAZÓN, refleja que la gran mayoría de los consultados desea que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, convoque a elecciones generales en el menor plazo posible. Asimismo, el sondeo otorga un nítido suspenso a la acción gubernamental, que recoge sus peores notas en lo que se refiere a sus relaciones con los partidos separatistas. Con todo, lo más significativo de la muestra, y lo que debería hacer reflexionar a los miembros del Comité Federal del PSOE, por más ninguneados que se consideren, es que casi la mitad de los votantes socialistas –el 42,6 por ciento–quieren que Pedro Sánchez no agote la legislatura y llame a las urnas, y más de un tercio de esos mismos votantes, el 33,6 por ciento para ser exactos, desaprueba la gestión del Gobierno. Opiniones más negativas aún se dan entre los encuestados que se declaran votantes de Podemos, el principal aliado del PSOE, un 55,6 por ciento de los cuales suspende al Ejecutivo, y que, también, reclaman mayoritariamente, el 48,7 por ciento, el adelanto electoral. Por supuesto, entre los votantes del Partido Popular y de Ciudadanos es abrumador el rechazo a la labor del Gobierno y la exigencia de nuevas elecciones, con porcentajes que superan el 80 por ciento. La encuesta demuestra, además, que hay una fuerte mayoría social contraria a que se negocien los Presupuestos Generales del Estado con los nacionalistas –rechazo también abrumador al espectáculo de la prisión de Lledoners– y, una vez más, fuertes mayorías entre los votantes del PSOE y de Podemos que creen que el presidente del Gobierno debería acordar la cuentas públicas con los partidos que lideran Pablo Casado y Albert Rivera. En el conjunto de la población española con derecho a voto, ninguna de las actuaciones del Ejecutivo recibe el plácet. La mayoría considera que la Economía va peor y se muestra contraria a decisiones legislativas impuestas por Podemos, como la despenalización de las injurias al Rey. Tampoco se deja encandilar por el fuego de artificio de la exhumación del cadáver de Francisco Franco, algo que el 69,2 por ciento de los consultados considera que no es una prioridad, opinión en la que coincide nada menos que el 56,9 por ciento de los votantes socialistas. En realidad, son los partidarios del Podemos los únicos que parecen atribuir virtudes taumatúrgicas al desalojo del Valle de los Caídos, tal vez porque la mayoría de estos votantes, como sus propios dirigentes, son de ideología comunista radical. La radiografía del actual Gobierno se completa con el suspenso general a sus ministros y con la exigencia, igualmente mayoritaria, de la destitución de la titular de Justicia, Dolores Delgado, por el caso de las grabaciones del ex comisario José Antonio Villarejo, mientras que las sociedades instrumentales del ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, causan menor indignación. Así, el 72,2 por ciento de los encuestados pide el cese de Delgado –el 63,5 por ciento entre los votantes del PSOE–, porcentaje que se reduce al 54,3 por ciento cuando se pregunta por el antiguo astronauta. De las conclusiones que cabe extraer de la encuesta hay una, por lo demás, evidente: la intensa campaña de propaganda que envuelve todas las actuaciones gubernamentales no cala en la sociedad española. Pocas veces en la experiencia de los sondeos de opinión pública se da un acuerdo tan mayoritario como los que representan, en esta ocasión, la exigencia de una convocatoria electoral inmediata y la desaprobación general de la labor de un Gobierno. Pedro Sánchez debería atender la reclamación de las urnas, no sólo porque así lo pide la mayoría social, sino porque es la mejor salida, tal vez la única, al bloqueo político y presupuestario que se adivina en el próximo horizonte.