El PP de Casado puede pagar las culpas de otros

Es un hecho que una parte de la opinión pública española no comparte los argumentos esgrimidos por el Tribunal Supremo para no condenar como rebelión la intentona golpista en Cataluña, más aún, cuando todos los ciudadanos fueron testigos directos de unos hechos que llenaron de zozobra al conjunto de la sociedad. De ahí que en el Partido Popular y, en menor medida, en la formación que lidera Albert Rivera, se instale la preocupación de que el discurso extremista de VOX pueda calar en un sector de los votantes disgustado con la deriva de la situación en Cataluña y que, en buena parte, responsabiliza al anterior Gobierno de Mariano Rajoy de falta de firmeza y decisión a la hora de enfrentar el desafío separatista. Son antiguos simpatizantes populares que no olvidan el triste papel desempeñado por la ex vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, en aquella «operación diálogo» que culminó retratándose amigablemente con el hoy condenado Oriol Junqueras. Pablo Casado, que había conseguido remontar en las encuestas de Cataluña, puede acabar pagando los pecados de otros si, como se teme, Santiago Abascal consigue movilizar el descontento.