Opinión

El TC atempera los delirios de Delgado separatismo no marcará el guión

La Razón
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El afán de arreglar el mundo desde un juzgado de la Audiencia Nacional, por más sugestivo que pueda parecer, no sólo choca contra la realidad, sino que alienta los delirios de grandeza de algunos funcionarios, más atraídos por la épica que por la cotidiana práctica de la propia función. Nos referimos a la decisión del Constitucional, que ha declarado ajustada a derecho las limitaciones a la «justicia universal» que, con buen criterio, estableció el anterior Gobierno y que la ministra del ramo, Dolores Delgado, pretende recuperar.