La fragmentación ha pasado factura

La Razón
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La opción de gobierno más centrista ha sufrido en estas elecciones las consecuencias de la fragmentación de su electorado entre el PP y Ciudadanos, cuyos porcentajes de voto sumados son el mismo que obtuvo el Partido Popular en 2011. Lejos de las expectativas creadas, el partido de Albert Rivera no ha conseguido más que abrir el camino a los radicales.