Francia

«Populaire»:

Dirección: Régis Roinsard. Guión: R. Roinsard, D. Presley y R. Compingt. Intérpretes: Romain Duris, Déborah François, Bérénice Bejo. Francia, 2012, Duración: 111 min. Comedia romántica.

«Populaire»:
«Populaire»:larazon

Si «Abajo el amor» copiaba con puntillista dedicación el cine de Doris Day y Rock Hudson sin trascenderlo, «Populaire» hace lo propio con «Mad Men», restándole lo que aquella tiene de oscura deconstrucción del sueño americano («América es para el negocio, Francia para el amor», se dice en el filme) para añadir a su apastelado envoltorio la estructura, oyen bien, de una película deportiva. Sustituyan el deseo entre el entrenador y la atleta por el de un jefe y su secretaria, cambien la pista o el campo de golf por la máquina de escribir, y tendrán un extraño híbrido entre «Pigmalión», «Cómo casarse con un millonario» y «Tin Cup».

No es difícil contemplar «Populaire» a la sombra del éxito de «The Artist», con la que comparte la aparición estelar de Berénice Bejo, la espléndida dirección de fotografía de Guillaume Schiffman y un homenaje a «Vértigo» que, no por pertinente, deja de resonar como un guiño de más. Al contrario que la película de Hazanivicius, «Populaire» es tan predecible, su reconstrucción de época tan fríamente mimética, que sólo funciona como oportunista operación comercial, ni siquiera como ejercicio de estilo. Por ejemplo, en «Mad Men» la perfección obsesiva de vestuario y dirección artística tiene que ver con un espíritu documental, como si su creador, Matthew Wiener, quisiera proyectar ese realismo manierista al presente, convirtiendo a Don Draper y Peggy Olson en hologramas de un aquí y ahora no tan distinto de los corporativos sesenta, tan anclados en la apariencia. Nada de eso podemos encontrar en «Populaire», aunque, eso sí, hay que reconocerle a Régis Roinsard que los duelos ofimáticos están planificados con gusto y vitalidad.