Bogotá

Los nueve cardenales tuiteros, con fecha para «esfumarse» de la red

La cuenta del Papa se cerrará cuando se haga efectiva la renuncia

Los nueve cardenales tuiteros, con fecha para «esfumarse» de la red
Los nueve cardenales tuiteros, con fecha para «esfumarse» de la redlarazon

CIUDAD DEL VATICANO- Durante los días que dure el cónclave del que saldrá elegido el sucesor de Benedicto XVI, los cardenales menores de ochenta años, y por tanto, con derecho al voto, estarán aislados del mundo. No tendrán acceso a los periódicos, a la televisión o a los diarios ni podrán recibir llamadas telefónicas. En tiempos pasados se llegaban incluso a sellar las ventanas de las dependencias donde se encontraban, para evitar interferencias externas durante esos días en los que la Iglesia católica se juega su futuro.

En la actualidad no se contempla el sellado de ventanas –es suficiente con recluir a los purpurados en un edificio aislado–, pero son necesarias otras medidas. En esta época en que priman las nuevas tecnologías, la prohibición de comunicar con el exterior se hace extensiva a Internet. Mientras dure el cónclave, los cardenales no podrán navegar, enviar correos electrónicos ni, por supuesto, tuitear. El silencio forzado en la célebre red de micro blogs sólo afecta a la minoría de purpurados que utiliza esta herramienta para comunicar con los fieles, pero se da la circunstancia que algunos de ellos están entre los «papables» en las quinielas. El que tiene más eco de los nueve príncipes de la Iglesia «tuiteros» es, de largo, el cardenal Timothy Dolan, arzobispo de Nueva York y presidente del episcopado estadounidense. Este purpurado extrovertido y carismático ofrece citas de la biblia o enlaces a su blog, donde comenta la actualidad. Escribe con asiduidad a sus más de 82.000 seguidores. Le sigue en número de abonados a su cuenta de Twitter otro de los que suenan como posible sucesor de Benedicto XVI, el italiano Gianfranco Ravasi, presidente del Pontificio Consejo de la Cultura. A sus más de 42.000 lectores en italiano, español e inglés, Ravasi escribe citas de poetas y filósofos, versículos bíblicos e incluso dialoga con ellos sobre cultura juvenil. Hay un español entre los cardenales electores a quienes el cónclave dejará sin tuitear. Es el arzobispo de Barcelona, Lluis Martínez Sistach. Haciendo gala de su bilingüismo, escribe los mismos mensajes en catalán y castellano a sus más de 2.600 seguidores. El otro purpurado «tuitero» de habla española es Rubén Salazar, arzobispo de Bogotá. El resto de cardenales que quedarán silenciados por el cónclave son Seán P. O'Malley, arzobispo de Boston y también «papable»; Angelo Scola, arzobispo de Milán y candidato de los italianos; Odilo Scherer, arzobispo de Sao Paulo e igualmente con posibilidades; el surafricano Wilfrid Napier, arzobispo de Durban; y Roger M. Mahony, arzobispo emérito de Los Ángeles. La cuenta del Papa también dejará de tener actividad temporalmente. No se publicarán mensajes desde el 28 de febrero, cuando se hace efectiva la renuncia, hasta que sea elegido un nuevo obispo de Roma. La heredará el sucesor de Benedicto XVI con el resto de símbolos del pontificado junto a los más de 2,8 millones de seguidores que tiene en sus nueve idiomas.