Rouco Varela ensalza la evangelización en su adiós a los fieles de Madrid

El cardenal y arzobispo emérito de Madrid, Antonio María Rouco Varela, se ha despedido hoy con una Misa de Acción de Gracias tras sus 20 años al frente de la diócesis de Madrid, en la que ha ensalzado la labor de evangelización y ha pedido que no se retroceda en esta misión. A la misa, celebrada en la Catedral de la Almudena, han asistido, entre otros, el presidente madrileño, Ignacio González; la alcaldesa de la capital, Ana Botella; el presidente del Consejo de Estado, José Manuel Romay Beccaria; el exministro de Justicia y exalcalde Alberto Ruiz-Gallardón; varios consejeros de la Comunidad y concejales del Ayuntamiento; y el embajador de Italia, Pietro Sebastianni.

Rouco Varela ha recordado que el próximo 22 de octubre se cumplirán 20 años de su llegada a Madrid como obispo procedente de Santiago de Compostela, desde donde llegaba tras haber pasado por la ciudad gallega el papa Juan Pablo II, quien emplazó a evangelizar en las raíces cristianas.

“No había otra alternativa para un obispo, tocado hasta lo más hondo de su alma por la fuerza irradiadora de la persona y del mensaje de San Juan Pablo II, y que, además, quería responder en Madrid a la llamada del Señor en aquel momento crítico de la historia contemporánea de la Iglesia y del mundo, que la de promover incansablemente la evangelización en la comunión de la Iglesia, afirmada y vivida en su dimensión universal como la católica”, ha rememorado.

Con ese espíritu, ha dicho, ha ejercido su labor estos veinte años, entendiendo que “un servicio ha de dirigirse prioritariamente a la salvaguarda de su derecho a la vida desde que es concebido en el vientre de su madre hasta su muerte natural, a promover la vocación para contraer matrimonio a la medida de la verdad de Dios -es decir, como una comunidad una e indisoluble de vida y de amor fecundo en el fruto precioso de los hijos- y para poder construir así una verdadera familia”.

Se ha mostrado convencido de que “en el próximo futuro -el futuro de nuestra patria, de nuestra comunidad autónoma y de nuestra ciudad- se van a poner a prueba la firmeza y la claridad de nuestra fe en Cristo”.

Por eso ha pedido por su sustituto, el arzobispo electo de Madrid Carlos Osoro, para que “el Señor conceda a nuestra querida Archidiócesis de Madrid y a su nuevo pastor la sabiduría de anunciar el Evangelio en el nuevo capítulo de su historia, que se abrirá el próximo 25 de octubre”.

“No debemos arredrarnos ni retroceder en nuestra misión de ser testigos valientes de Jesucristo. Antes bien, habremos de avanzar en la experiencia de la unidad de mentes y corazones en el interior de la Iglesia Diocesana, en la experiencia de la comunión que preside su obispo inseparable de la comunión católica que preside el obispo de Roma, el papa Francisco”, ha agregado.

Al concluir la eucaristía el obispo auxiliar de Madrid, Fidel Herráez, ha agradecido a Rouco Varela su “entrega e impulso evangelizador” durante sus veinte años como arzobispo de Madrid.

Como signo de gratitud por su “entrega pastoral”, Herráez ha ofrecido a Rouco Varela un cáliz y una patena con una inscripción de agradecimiento de la comunidad diocesana.