Los fallecidos por coronavirus caen a 683 y el número de contagiados asciende a 152.445

El balance total de víctimas mortales asciende a 15.238. La epidemia continúa en fase de estabilización con un incremento de la curva de un 4%

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La epidemia continúa en fase de estabilización. El balance que ha presentado hoy el Ministerio de Sanidad refleja una tendencia descendente de la epidemia, con un incremento de la curva de contagio del 4%, en consonancia con días anteriores, y lejos ya de ese 8% de la última semana de marzo. En total, los casos positivos reportados a Sanidad desde las Comunidades Autónomas son 152.446, si bien hay que tener en cuenta que esta no es la foto real de la epidemia en España porque la mayoría de las comunidades solo está haciendo el test diagnóstico a los casos más graves, los que requieren ingreso.

En la fase de aplanamiento de la curva los expertos ya preveían que el número diario de muertos no descendería de forma continúada en cada jornada, sino que habría altibajos. Y, eso, precisamente, es lo que está sucediendo. Las defuciones totales son 15.238. Se han registrado 683 en la última jornada, cuando ayer la cifra fue de 757, el martes de 743, el lunes de 637 y el domingo de 674. No obstante, estas dos últimas hay que valorarlas con cuidado porque corresponden al fin de semana y se ha comprobado que hay un infradiagnóstico. Los casos se acumulan y salen a relucir los martes, por eso normalmente hay un pico.

“Continuamos con una tendencia descendente con un incremento diario de casos de un 4% y la misma tendencia se mantiene en el incremento de casos hospitalizados e ingresos en las UCIS, que es de en torno al 3%, los distintos análisis nos hacen ver que tanto la tasa de crecimiento como la velocidad de propagación del virus está disminuyendo y esto pasa en todas las comunidades”, ha apuntado la jefa de área del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias, María José Sierra. Desde hace varios días el balance del Ministerio de Sanidad no refleja los casos totales de ingresados en UCIS, poque no todas las comunidades están haciendo el mismo recuento. Unas notifican el total de casos acumulados y otras el número actual, restando altas y fallecimientos.

Respecto a los curados, ya son 52.165 las personas dadas de alta, un 34% de los casos totales.

Vuelta al trabajo en fábricas e industrias

El ministro de Sanidad, Savador Illa, ya advirtió el lunes que el objetivo de esta semana es “consolidar la ralentización de la epidemia” y ayer tuvo que reiterarlo, después de que la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, diese por hecho que a partir del 26 de abril, cuando finaliza el nuevo decreto de estado de emergencia, los ciudadanos podrían empezar a hacer “su vida normal”. “Estamos todavía en la etapa dura”, replicó Illa y aclaró que una cosa es que se diseñen las medidas de desescalado y otra que “estemos en eso”. El Gobierno tampoco sabe como enfrentarse a esta nueva fase. La propia María José Sierra ha vuelto a repetir hoy que “este proceso de desescalado es muy complejo, nadie en el mundo tiene las soluciones ni los criterios específicos, estamos trabajando con expertos, también a nivel de la UE”. “No hay respuestas claras, sino un continúo observar cada día”, ha apostillado.

El primer paso para diseñar esta estrategia es conocer qué porcetaje de la población ha pasado la enfermedad y es inmune al virus. Para ello, se llevará a cabo un estudio de seroprevalencia con un muestreo de 62.400 personas, unas 30.000 familias, lo que representa el 0,13% de la población. El protocolo establece que se hará un test de anticuerpos a todos los miembros del hogar seleccionado para tener muestras de diferentes grupos de edades. “El tamaño muestral se ha trabajado con el Centro Nacional de Epidemiología y con el Instituto Nacional de Estadística, que son expertos en diseñar este tipo de estudios. No es el primer estudio de seroprevalencia que diseñan, ya lo hacen para otras enfermedades vacunables. La participación es voluntaria y con todo tipo de explicaciones”, ha subrayado Sierra.

Antes que eso, el Gobierno tendrá que evaluar la decisión de poner fin al permiso especial retribuido. Después de las vacaciones de Semana Santa, el lunes, centenares de trabajadores de fábricas e industrias volverán a sus puestos de trabajo. Sierra ha defendido la duración de esta medida porque cuando se tomó “el objetivo era que las UCIs pudieran soportar la carga asistencial”, pero previamente a que se aprobara, “ya estaba activan activas las medidas de distanciamiento social y por eso ahora estamos viendo la tendencia descendente”. “Ahora volvemos a esa situación que ya nos dio resultados. Además, se han hecho recomendaciones y se está trabajando con las empresas para que los trabajadores mantengan las medidas de distanciamiento, de higiene de protección... va a ser una vuelta muy controlada”, ha asegurado Sierra.

Esta versión, no obstante, contrasta con la que dio ayer la consejera de Sanidad de la Comunidad Valenciana, Ana Barceló, que alertó ayer de que el millón de test repartidos a las Comunidades Autónomas no serán suficientes para poder evaluar el estado de salud de las plantillas, ya que su uso se priporizará entre el personal sociosanitario.