La OMS alerta de una desescalada precipitada: "Podría haber un rebrote y quizá dictar confinamientos nuevamente”

Avisa de que la pandemia está “lejos” de finalizar y queda “mucho por hacer”. “Los países que han seguido nuestros consejos se encuentran en mejor situación que aquellos que no lo han hecho”, asegura

La epidemia de SARS-Cov-2 sigue una tendencia descendente en España y, paralelamente, en Europa. Aunque en nuestro país todavía se producen muchos fallecimientos diarios, es cierto que cada semana va bajando la serie. Ahora nos encontramos como hace un mes, con 300 defunciones diarias, y con un incremento de la curva de contagio que no llega al 1%. Todo ello es fruto de las medidas de confinamiento y de distanciamiento social que se impusieron con el Estado de Alarma, el 15 de febrero. Por ello, y aunque la buena tendencia descendente permita a las autoridades sanitarias aliviar un poco las restricciones, como la salida de los niños desde el pasado domingo y proximamente para los adultos y mayores para ejercitarse al aire libre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó ayer de los peligros de una desescalada precipitada. El director ejecutivo de la OMS para Emergencias Sanitarias, Mike Ryan, subrayó que “hay que estar seguro al hacer estos cálculos, pues si se flexibiliza demasiado pronto la desescalada podría haber nuevos casos y quizá haya que dictar confinamientos nuevamente”. “No hay una respuesta fácil, pero no debemos descartar que pueda haber un nuevo brote que requiera un nuevo confinamiento”, alertó.

“La pandemia está lejos de terminar"

La OMS sigue preocupada por las tendencias crecientes en África, Europa del Este, América Latina y algunos países asiáticos. Como en todas las regiones, los casos y muertes no se reportan en muchos países en estas regiones debido a la baja capacidad de prueba”, ha apostillado.

Europa sigue siendo la región más afectada, con 1,34 millones de casos, aunque es la que muestra una curva descendente de casos más clara, mientras que América con 1,14 millones, experimentó un alto repunte el pasado fin de semana y ahora acumula tres días de lento descenso. Regiones como Oriente Medio (165.000 casos), África (21.000) o el sureste asiático (44.000) están lejos de las cifras de Europa o América pero las tres muestran una preocupante tendencia rápidamente ascendente en el número de infecciones. Estados Unidos (que está cerca de alcanzar el millón de casos), España, Italia, Alemania, Reino Unido y Francia se mantienen como los países más afectados, seguidos de Turquía, que superó la barrera de los 100.000 contagios.

Ante este desafío, el director regional de la OMS ha informado de que próximamente van a lanzar un segundo Plan Estratégico de Preparación Respuesta en el que se plasmará una estimación de los recursos necesarios que se necesitan para llevar a cabo una próxima respuesta global al virus.“Tenemos un largo camino por delante y mucho trabajo por hacer. La OMS se compromete a hacer todo lo posible para apoyar a todos los países. Pero el liderazgo político también es esencial, incluido el papel vital de los parlamentos. La unidad nacional es la base de la solidaridad mundial. Solidaridad, solidaridad, solidaridad: eso es lo que diremos todos los días”.

Pasaportes de inmunidad

Otro asunto a debate es la política de “pasaportes de inmunidad” que están considerando algunos países, y que consistiría en identificar con documentación o métodos similares, a aquellos pacientes que ya han superado la COVID-19, de cara, por ejemplo, a la flexibilización de sus cuarentenas.

La OMS ya pidió cautela al respecto en días pasados, y hoy la jefa del Departamento de Enfermedades Emergentes de la organización, María Van Kerkhove, insistió en ello: “aún no se puede decir que una persona con anticuerpos sea inmune”, subrayó. “Sí esperamos que las personas infectadas con la enfermedad desarrollen cierto grado de protección al superarla, pero aún no sabemos cuán grande será, ni cuánto durará”, advirtió. Agencias