Google y Facebook bloquean a los anunciantes de mascarillas

La promoción de las mascarillas en Google y Facebook ha sido una auténtico campo de batalla para los proveedores de las mismas

No solo por las plataformas de inversión publicitaria básicas y principales en el ecosistema, sino por la respuesta social obtenida.

Este fue el Tuit de Rob Leathern en aquel momento (Jefe de producto de la compañía)

El día 9 de marzo, Facebook decidió eliminar cualquier anuncio de mascarillas con el objetivo de evitar que se aprovechen de una situación de emergencia y salud pública sin tener en cuenta que la empresa privada podría ser precisamente uno de los aliados en esta triste coyuntura. Le siguió Google Ads el 11 de marzo.

Tampoco tuvieron en cuenta uno de los escenarios en los que en España nos vimos envueltos, la obligatoriedad del uso de las mascarillas el 20 de mayo, publicado en el BOE. Kumundo, premiado en esta misma redacción con el premio a la mejor protección familiar nos informaba de ello en aquel momento y también comparten con nosotros la experiencia vivida y las dificultades a las que se han tenido que enfrentar en estos últimos dos meses.

La imposibilidad de empresas privadas y proveedoras de productos de mascarillas por difundir información de calidad, contrastada y acorde al BOE y Ministerio de Sanidad por precaución a que esta fuera fraudulenta, incitó de alguna forma a la estampida del “Do IT Yourself” y las redes sociales se impregnaron de fotografías de mascarillas caseras las cuales no atendían a ninguna normativa ni filtro de seguridad que las pudiera respaldar, sin embargo estas publicaciones de la población activa, no disponía prácticamente de ningún impedimento en cuanto a su compartición y dinamismo en redes sociales.

Tratar la promoción de las mascarillas como un tema tabú, también incitó a debates radicales y severas críticas de los usuarios en respuesta a la promoción de la mascarilla, considerando que este era un derecho y de ningún modo debía ser aprovechado por la empresa privada.

EL BOE en aquel momento declaró la obligatoriedad de la mascarilla del mismo modo en el que indicaba que cada uno debía de abastecerse con sus propios recursos y que en ningún caso el estado se hacía cargo de suministrar las mascarillas a la población ¿En qué lugar quedaba la empresa privada quien puso por delante la inversión y lo recursos necesarios para abastecer a la población de alternativas certificadas y seguras para la salud?

¿Y por qué dichas acciones fueron consideradas como oportunismo negativo?

Después de un tiempo, en la que la situación cambió radicalmente, Facebook volvió a permitir la promoción de los anuncios continuando con fuertes restricciones a pesar de la estabilización en los precios de las mascarillas y considerando que en su fabricación se han implicado muchas empresas.

Los anuncios de mascarillas serán admitidos siempre cuando no se relacionan los mensajes publicitarios con la prevención y la salud.

Facebook también exige que estas empresas tengan un histórico de 4 meses en inversión publicitaria para otros productos.

Nos preguntamos la necesidad de estas restricciones en cuanto a la promoción y si es demasiado tarde como para que el usuario en redes sociales perciba con normalidad un anuncio de mascarillas o ya se ha dañado irreversiblemente su percepción en cuanto al producto.

No podríamos terminar este artículo sin compartir consejos sobre las normas de uso de las mascarillas y ofrecer un glosario de dudas sobre mascarillas información relevante que esperemos que ningún gigante publicitario nos impida hacer llegar al ciudadano.