AECC:“La Covid-19 pasará y el cáncer seguirá estando ahí”

El presidente de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), Ramón Reyes, expresa de este modo su opinión sobre cómo la pandemia está relegando a segundo plano a las personas con cáncer en el sistema sanitario.

Cada día, 300 personas mueren de cáncer en España. Pero,“ni son noticia ni son nombrados en los medios de comunicación”, señala Ramón Reyes, presidente de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC). Una llamada de atención para que, en esta segunda ola de la pandemia, no vuelva a pasar lo mismo que en la primera: que los enfermos de cáncer tengan que sufrir las consecuencias de una atención médica deficiente.

El impacto de la Covid-19 en estas personas es especialmente grave. Por un lado, son grupo de riesgo de padecer la infección en su forma más severa; por otro, han visto mermadas sus posibilidades de ser atendidos adecuadamente por el sistema sanitario, ya que se paralizaron diagnósticos, no se realizaron pruebas y hubo retrasos o cancelaciones de operaciones. Entre las pruebas que se han paralizado, cita “los cribados de colon o de mama, cuando la detección temprana en ambos casos salva vidas”.

Además, señala que “por incertidumbre y miedo, estas personas han dejado de ir a los hospitales, y hasta un 30% de ellos han sufrido un episodio grave de ansiedad y de depresión”.

Cáncer y Covid-19

Desde el inicio de la crisis, se tuvo claro que las personas con cáncer era un colectivo de alto riesgo a la hora de padecer la infección por Covid-19 de modo grave, e incluso mortal. Una de las evidencias más robustas llegó con un estudio, realizado a partir de la mayor serie de datos publicados sobre el tema en el mundo, y presentado en el último congreso de la Sociedad Española de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en inglés) que demostró que los afectados de cáncer tienen una tasa de mortalidad bruta del 13%, el doble que el de la población general. En determinados tipos de cáncer, como el hematológico, fallecer a causa de la infección es hasta cinco veces más frecuente. Pero, aunque esta sea la parte más dura de la compleja relación entre el Covid-19 y cáncer, hay otra que está teniendo nefastas consecuencias para los pacientes: la priorización de la atención y la investigación sobre la primera relega a la segunda. “La COVID pasará y el cáncer seguirá estando ahí, y en circunstancias peores”, argumenta el presidente de la AECC.

A su juicio, la única forma de aumentar la supervivencia de los enfermos de cáncer es la investigación, “que en España no ha sido una prioridad, ni ha recuperado los niveles de antes de la crisis de 2008” y ha cifrado esa caída en un 25 %, si bien ha reconocido que, en los últimos meses, se ha incrementado en un 14 %.

En los últimos 10 años se han destinado 1.500 millones en investigación -150 millones al año- que “es el coste de seis kilómetro de AVE”, destaca Reyes, quien añade que han presentado más de 660.000 firmas para pedir un plan de investigación del cáncer, y ha considerado “esencial” la colaboración público-privada.

Las cifras del cáncer

El cáncer es una de las primeras causas de morbilidad en el mundo. En 2018, se detectaron 18 millones de personas que sufrían cáncer por primera vez. En España, en 2020 ya se ha diagnosticado a 278.000 nuevos pacientes: “uno cada dos minutos”. Su incidencia va en aumento, principalmente en las mujeres, y se estima que, en 2030 será la primera causa de muerte. Además, se trata de una enfermedad que afecta de manera global a quien la sufre, en el plano físico, emocional, económico y laboral, ya que “un tercio de ellos está en edad de trabajar, de los que un 50 % pasará a incapacidad laboral permanente”, añade Reyes.

El coste del cáncer es de unos 19.300 millones al año y el 45 % de ese gasto lo asumen las familias, muchas de ellas sin medios económicos.