Cada seis minutos se produce un ictus en España: causas, factores de riesgo, cómo actuar...

El ictus provoca alrededor de 40.000 muertes en un año en nuestro país

Simulacro de Código Ictus en el Hospital de Ronda para analizar el circuito de atención a estos pacientes
Simulacro de Código Ictus en el Hospital de Ronda para analizar el circuito de atención a estos pacientesJUNTA DE ANDALUCÍA JUNTA DE ANDALUCÍA

Este miércoles se ha conocido la triste noticia del fallecimiento de Jordi Rebellón, a los 64 años. El actor era conocido principalmente por encarnar al doctor Vilches en la mítica ‘Hospital Central’. La causa del fallecimiento ha sido desvelada por su familia: en el día de ayer sufrió un ictus del que se no ha podido recuperarse.

El ictus es la primera causa de mortalidad entre las mujeres españolas y la segunda en los varones, según datos del Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología (GEECV-SEN). En cifras, según la Federación Española de Ictus, 40.000 españoles mueren anualmente por esta causa. Al año se detectan unos 120.000 casos nuevos en nuestro país y se estima que cada seis minutos se produce un ictus.

¿Qué es un ictus?

Se trata de una enfermedad cerebrovascular producida por la obstrucción de la circulación en un vaso sanguíneo o bien por su ruptura. La sangre no llega en la cantidad necesaria y, como consecuencia, las células nerviosas no reciben oxígeno y dejan de funcionar. La falta de riego o la hemorragia consecuente produce un daño cerebral que puede ocasionar desde la muerte a importantes déficits funcionales.

Cuando se produce por una obstrucción, se llama ictus isquémico o infarto cerebral, y cuando ocurre por una rotura, se llama ictus hemorrágico o derrame cerebral.

¿Cuáles son los síntomas de un ictus?

Podríamos estar sufriendo un ictus si repentinamente notamos una pérdida de fuerza en la cara, un brazo, en una pierna o en la mitad del cuerpo; dificultad en el lenguaje para expresarnos o articular las palabras correctamente; pérdida de sensibilidad u hormigueos en la mitad del cuerpo; pérdida súbita de visión en un ojo; o un repentino dolor de cabeza distinto del habitual, con alteración de la conciencia, o una sensación de inestabilidad intensa.

¿Cómo detectar un ictus?

Algunas pautas para detectar si se trata de un ictus son levantar los dos brazos o, sentados, intentar levantar las dos piernas, sonreír o preguntar algo para visualizar si la persona articula adecuadamente las palabras.

¿Qué hay que hacer en caso de ictus?

La identificación inmediata y actuación rápida de un ictus es crucial en la evolución del enfermo, ya que se ha demostrado que los pacientes tratados desde el primer momento logran una recuperación casi total o con muy pocas secuelas. Además, por cada 15 minutos que se adelanta la primera intervención, disminuye un 4% el riesgo de discapacidad y también en un 4% la mortalidad.

Se debe acudir urgentemente a un hospital para que neurólogo chequee si se trata de esta enfermedad o no. En función de la gravedad del ictus, las secuelas serán más o menos difíciles de anular.

¿Qué factores aumentan la probabilidad de sufrir un ictus?

La edad tiene una influencia directa en un ictus: a partir de los 55 años es más frecuente y su riesgo aumenta proporcionalmente con la edad. Según datos del estudio PREVICTUS, se estima que más del 21% de la población mayor de 60 años de nuestro país, casi dos millones de personas, presenta un alto riesgo de sufrir un ictus en los próximos 10 años.

No obstante, la edad es un factor incontrolable, por lo que hay que poner el foco en otros aspectos que sí están en nuestras manos. La hipertensión arterial, las arritmias cardiacas u otras enfermedades del corazón, la diabetes mellitus, la dislipemia, la obesidad, el sedentarismo, el tabaquismo o el consumo excesivo de alcohol aumentan la probabilidad de sufrir un ictus. En conclusión, el 80% de los factores de riesgo que pueden desencadenar el ictus son evitables y controlables.