¿Estás de bajón? Esto es lo que debes hacer para superar la astenia estacional

Con el otoño descienden las temperaturas y disminuyen las horas de luz. Y a nuestro cuerpo no le resulta nada fácil adaptarse

Menos horas de luz, bajada de temperaturas y cambios en la presión atmosférica. Todo esto afecta a los seres humanos. A veces, de formas extrañas | Fotografía de archivo
Menos horas de luz, bajada de temperaturas y cambios en la presión atmosférica. Todo esto afecta a los seres humanos. A veces, de formas extrañas | Fotografía de archivo FOTO: La Razón La Razón

Con la llegada del otoño llegan los tonos ocres, pardos y anaranjados a la naturaleza; las bajadas de temperaturas, el aumento de la humedad en el ambiente, la disminución de la presión atmosférica, (...). Es decir, todo nuestro entorno cambia durante estos meses. Por eso, cabe preguntarse que, si el cambio de estación tiene tanto impacto en el mundo que nos rodea, ¿Por qué no iba a tenerlo en nuestro organismo?

El cambio de estación tiene un impacto importante en nuestro organismo y nuestro estado de ánimo | Fuente: Carlos Castro / Europa Press
El cambio de estación tiene un impacto importante en nuestro organismo y nuestro estado de ánimo | Fuente: Carlos Castro / Europa Press FOTO: Carlos Castro Europa Press

Al fin y al cabo, nuestro cuerpo acaba de salir de una estación en la que todo era sol y calor. Y de golpe y porrazo, se enfrenta a todos estos cambios climáticos y ambientales. Como es lógico, al organismo le cuesta acostumbrase. Lo que puede suponer una amenaza para nuestro sistema inmunitario y para nuestro metabolismo. Otra cosa que también ocurre con frecuencia, es que todos estos efectos indeseables tengan también su influencia sobre nuestro estado de ánimo.

¿Qué es la astenia estacional?

Todos los años por estas fechas, las compañías telefónicas registran un pronunciado aumento en el número y en la duración de las llamadas. Es muy común que la gente se sienta más aislada y pesarosa... una pequeña depresión otoñal llamada astenia estacional, que les empuja a buscar consuelo en el círculo cercano.

Esta “depresión estacional” tiene su origen en la disminución de las horas de luz solar, lo que provoca un aumento de melatonina en nuestro organismo. Esta hormona se produce en mayor cantidad en las horas de oscuridad, porque -entre otras cosas- ayuda a conciliar el sueño. Una mayor proporción de esta hormona en nuestro organismo puede aplacar el ánimo, alterar nuestra sensación del hambre, provocar falta de concentración, irritabilidad, aumento en la sensación de tristeza… e incluso, puede producir un efecto sedante.

Otro elemento que también puede influir en nuestro estado anímico es la deficiencia de vitamina D, también provocada por una menor exposición al Sol. Esta deficiencia vitamínica puede aparejar otros problemas, como un debilitamiento de nuestro sistema inmunitario y de nuestras articulaciones. Una buena solución puede ser incluir en nuestra dieta una mayor cantidad alimentos que contengan colesterol (carne grasa, aguacates, bananos, huevos, etc...) y tomar el sol durante, al menos, 20 minutos al día. Esto va a ayudar -no sólo nuestro estado físico- sino que también va a mejorar el estado de ánimo y nos va a producir sensaciones positivas.

En una época en la que las defensas bajan... es de vital importancia hidratarse y alimentarse correctamente para que el sistema inmunológico esté preparado para lidiar con las exigencias de la nueva estación | Fuente: VITHAS
En una época en la que las defensas bajan... es de vital importancia hidratarse y alimentarse correctamente para que el sistema inmunológico esté preparado para lidiar con las exigencias de la nueva estación | Fuente: VITHAS FOTO: VITHAS VITHAS

En una época en la que las defensas bajan... es de vital importancia hidratarse y alimentarse correctamente para que el sistema inmunológico esté preparado para lidiar con las exigencias de la nueva estación. Otra precaución que también debemos tener para evitar la aparición de la astenia estacional (o de cualquier otro tipo de depresión menor) es el ejercicio físico. El deporte nos ayuda a mantener el ánimo y la motivación a raya mediante la liberación de endorfinas... un neurotransmisor que genera sensaciones de bienestar.