El confinamiento, sin coches

El pasado lunes, sexto consecutivo en estado de confinamiento, se produjo una bajada del 59,52% de los movimientos de largo recorrido en toda España

El estado de alarma decretado por el Gobierno de España limita, como ya sabemos, la libre circulación de los ciudadanos por las carreteras. Fue a partir del 14 de marzo cuando los coches comenzaron a desaparecer de las vías. El objetivo principal era reducir el tráfico un 85% en los días laborales. Frente al descenso medio de entre el 65 y 75% que vino experimentando en las dos primeras semanas del estado de confinamiento, se vuelve a comprobar que la evolución es favorable. Este pasado lunes, el sexto de confinamiento, se produjeron 538.318 movimientos de largo recorrido por las carreteras de nuestro país. En comparación con los 1.329.995 de viajes que se producirían en un lunes normal, supone una bajada del 59,52%. La mayoría de provincias analizadas han registrado reducciones en los accesos a las principales ciudadanías de entre el 60 y el 70%, siendo los de Madrid, Valencia, Islas Baleares y Málaga las que más caída han experimentado. Los accesos a Zaragoza, por el contrario, han sufrido una bajada de tan solo el 37% en salidas y del 49% en entradas. Los movimientos por ciudad también repuntaron el lunes al registrar una reducción del 70% según los datos facilitados por la Dirección General de Tráfico por los ayuntamientos de Barcelona, Bilbao, Málaga, Sevilla y Valladolid. De hecho, marcó el porcentaje de descenso más bajo desde el 18 de marzo, día en que se registró un 69% de reducción. La DGT también reflejan una clara disminución de tráfico en acceso y salida de las grandes ciudades, con un 91% de reducción media en todo el país, y también en cuanto a los movimientos fronterizos, que se han reducido en un 92,08% entre España y Portugal, y en un 93,46% entre España y Francia. La reducción del tráfico en las ciudades también se refleja en la disminución de los niveles de polución en las principales ciudades. #Quédate en casa, porque un acto irresponsable, además de arriesgar a llevarse una considerable multa, agrava las consecuencias para el resto de la ciudadanía.