Las farmacias insisten en hacer test rápidos ante el silencio del Gobierno

El Consejo General demanda más papel para las 22.000 boticas españolas en la lucha contra la pandemia

El Consejo General de Colegios Farmacéuticos ha decidido secundar la petición que realizó el Colegio de Farmacéuticos de Madrid al Gobierno para que las boticas puedan participar en la realización de pruebas de detección del Covid-19. En un manifiesto urgente, la corporación que preside Jesús Aguilar, y que representa a unos 22.000 establecimientos sanitarios de este tipo abiertos en España en los que trabajan 54.000 profesionales insta a las autoridades a que consideren “la participación de las farmacias en las estrategias y programas puestos en marcha para el cribado, prevención y detección precoz de casos de Covid-19, garantizando la equidad y su accesibilidad a toda la población, con los protocolos ya presentados ante el Ministerio y las comunidades autónomas o con aquellos que se determinen”. Añaden que “en esta situación crítica es esencial la colaboración de las farmacias en las labores de rastreo para el control de brotes, mediante la participación de sus profesionales, puestos a disposición de las autoridades sanitarias, para el registro y notificación de casos, con el entrenamiento y las instrucciones necesarias para ello”. En su manifiesto, el Consejo insiste en “la implicación de las farmacias en la disponibilidad y realización de test rápidos para los ciudadanos con procedimientos enmarcados en protocolos de actuación definidos por las autoridades sanitarias”. Las farmacias, que han demandado reiteradas veces al Ejecutivo un mayor papel en el control de la pandemia y su disponibilidad para ayudar a las autoridades sanitarias a través de su amplia red, han pedido también el desarrollo urgente de una estrategia de salud pública ambiciosa y coordinada en cada una de las comunidades autónomas para combatir de forma eficaz la pandemia, donde la red de farmacias sea un agente sanitario activo de primer orden, en colaboración y coordinación con las autoridades sanitarias competentes, con otras profesiones sanitarias y con las organizaciones de pacientes, como ya se está haciendo en otros países de nuestro entorno", También abogan por la “coordinación de la red de farmacias con los centros de atención primaria para aumentar su capacidad asistencial sobre determinadas actuaciones protocolizadas, como ya se ha venido haciendo en los primeros meses de la pandemia, contribuyendo a la descongestión de las consultas y derivando a los pacientes en los casos necesarios”. El Consejo General sostiene que el marco legal vigente respalda las competencias de los farmacéuticos como profesionales sanitarios a los que les corresponde colaborar en la vigilancia de la Salud Pública y reconoce específicamente a la farmacia como establecimiento sanitario colaborador en dichas actuaciones. “Ello ha permitido desarrollar con éxito desde hace años numerosas colaboraciones con las administraciones sanitarias autonómicas en programas de educación sanitaria, deteccción precoz y cribado, como es el VIH y cáncer de colon, entre otros”. Hasta el momento, la oferta de ayuda de las farmacias al Gobierno para hacer test ha caído en saco roto. El coordinador del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, aseguró que no lo ve, lo que desató el malestar de los farmacéuticos de Madrid. Su presidente, Luis González. Según Simón, la realización de test que requieren una muestra y un análisis en laboratorio no se puede hacer en farmacia, y llegó a poner en duda la capacidad de interpretación de los resultados de los boticarios. No obstante, no descartó que “en algún momento, si hay otras pruebas que den muchas garantías, no se puedan hacer desde farmacias”.