La vacunación combinada de AstraZeneca y Pfizer produce más inmunidad que si se utiliza el mismo fármaco

El ensayo Combivacs concluye que la administración de una segunda dosis de ARN mensajero a las personas jóvenes es “altamente inmunogénica” y “segura”

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La vacunación heteróloga de AstraZeneca y Pfizer es “altamente inmunogénica” y “segura”. Esta es la principal conclusión del ensayo CombiVacs del Instituto Carlos III, que ha estudiado la efectividad de una pauta de vacunación combinada, con el objetivo de dar una respuesta a los dos millones de personas menores de 60 años que se han quedado con la primera dosis de AstraZeneca. Hoy, tras un mes con el asunto en “stand by” y un millón de dosis de Astra en los congeladores. La Comisión de Salud Pública, decidirá al fin, cómo terminar de vacunar a este colectivo

A medidados de marzo, el Ministerio de Sanidad paralizó el uso de este fármaco desarrollado por Oxford en personas menores de 60 años al demostrarse la relación causal entre la administración de este suero y los eventos trombóticos muy aislados, que se producían sobre todo en personas jóvenes y, en su mayoría, mujeres. Por entonces, este fármaco de Oxford se estaba utilizando justamente en personas de hasta 59 años y cuando se paralizó su uso, unas dos millones de personas tenían ya la primera dosis. Para decidir qué hacer con este grupo, el Ministerio de Sanidad puso en marcha este ensayo del Carlos III desoyendo a los los organismos resguladores. Tanto la Agencia Europea del Medicamento (EMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconsejan utilizar la misma vacuna em ambas dosis. También la Agencia Española del Medicamento, aunque no públicamente, tal y como ya reveló LA RAZÓN.

Los resultados preeliminares de CombiVacs demuestran que administrar una dosis de Pfizer a los que tienen una primera dosis de Astra incrementa 150 veces la presencia de anticuerpos en sangre y en 7 los anticuerpos neutralizantes. Repitiendo la dosis de Astra, la presencia de anticuerpos neutralizantes se incrementa tan solo en 3, egún los ensayos del laboratorio.

¿Cómo se hizo?

En el ensayo participaron 676 personas de hasta 59 años que ya tenían la primera dosis de AstraZeneca. Se dividieron en dos grupos: el experimental (formado por 450 voluntarios que no habían pasado infección previa de Covid) al que se le inyectó una segunda dosis de Pfizer; y el grupo control (conformado por 226 personas) que no recibió ninguna vacuna. “La hipótesis con la que trabajamos era demostrar que la administración de una segunda dosis de ARN mensajero a los pacientes que ya tienen una primera dosis de AstraZeneca generaría una respuesta inmune importante”, ha explicado Luis Castaño, del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Cruces de Bilbao, uno de los cinco centros que ha participado en el ensayo junto al Clínic y Vall d’Hebron (ambos de Barcelona), el Clínico de San Carlos y el Hospital la Paz, de Madrid.

Tras inyectar Pfizer al grupo experimental se midió la respuesta inmune generada a los 7 y 14 días, aunque se hará evaluación también a los 28 días, 6 meses y 12 meses. Los resultados que se han ofrecido esta mañana es de la inmunidad generada a los 14 días. María Teresa Pérez Olmeda, responsable del laboratorio de serología del Instituto de Microbiología del Carlos III, ha explicado que para medir los anticuerpos IgG se utilizaron dos tipos de inmunoensayos. El Elecsys, para cuantificar la cantidad de IgG específicos en la región RBS (región de unión al receptor) y el Liaison, que mide los anticuerpos en la espícula del virus. Olmeda aseguró que ambos ofrecieron resultados “muy similares”. Con Elecsys, antes de inyectar Pfizer, el nivel de anticuerpos en la sangre era de 54,92. A los 14 días de inyectar la vacuna los anticuerpos subieron hasta 123. En el caso de Liaison, los anticuerpos incrementaron en más de 30 veces: se pasó de 81 a 3.340.

Según explicó Olmeda, el siguiente paso fue evaluar si esos anticuerpos tenían capacidad neutralizante. Para ello se realizó un ensayo en el laboratorio de inmunopatología del Sida basado en pseudovirus. Se enfrentó el suero del paciente ya vacunado con Pfizer con un cultivo celular con presencia del SARS-CoV-2 para ver qué capacidad tiene esa sangre de neutralizar al patógeno. Los resultados fueron muy reveladores: en el momento basal (antes de la segunda dosis de Pfizer) la presencia de anticuerpos neutralizantes era de 367. A los 14 días después de haber inyectado la vacuna subió a 3.101.

Efectos secundarios

Los voluntarios que recibieron Pfizer debían ir rellenando un formulario, de manera online, reportando los efectos secundarios, en el caso de padecerlos, a los 7 días de la vacunación. Cada persona, de manera expontánea, debía comunicar los efectos secundarios y calificarlos como leves, moderados o de intensidad importante. Un 44% manifestó cefalea, un 41% malestar general, un 25% escalofríos, un 11% náuseas, un 7,4% tos y tan solo un 2,5% manifestó fiebre.

El 68,3% de los que reportaron algún síntoma lo calificaron de leve y un 30% de moderado. El 1,7% dijo tener síntomas de intensidad importante, si bien “son síntomas que no pueden calificarse de acontecimientos adversos de gravedad al tratarse de malestar general o dolor de cabeza. Además, ninguno requirió hospitalización”, apuntó Madga Camping, epidemióloga del Hospital Vall d’Hebron.