España amplía la tercera dosis

Pedro Sánchez ha anunciado que se extenderá el refuerzo vacunal a mayores de 60 años y personal sanitario, como ya sucede en Alemania, Francia o Reino Unido

La Sanidad parece que ha encontrado la llave maestra que puede llevarla a sortear a los embistes invernales del virus sin tener que volver a aplicar medidas drásticas como los confinamientos y/o las restricciones en la movilidad geográfica. Se trata de la extensión de las dosis de refuerzo a un mayor número de grupos etarios, y no solo a aquellos que lo necesitan para completar su respuesta inmunitaria frente al virus.

En España, Pedro Sánchez ha anunciado la ampliación de este refuerzo vacunal a mayores de 60 años y personal sanitario o sociosanitario. El primer grupo está formado por 5,2 millones de personas, de las que el 97,8% ya ha completado la pauta vacunal, mayoritariamente con AstraZeneca, aunque recibirán la inyección de refuerzo de Pfizer o Moderna.

Esta propuesta se debatirá en la próxima reunión de la Comisión de Salud Pública (CSP)- cuya fecha está por concretar- en la que participan los directores generales de Salud Pública de las comunidades autónomas. Por el momento se desconoce la fecha a partir de la cual comenzará administrarse esta tercera dosis pendiente de aprobación, aunque lo más probable es que sea a finales de diciembre o principios de enero, por cuestiones de calendario.

La realidad es que Sanidad ha sido reacia desde el principio a extender las terceras dosis más allá de los grupos de riesgo, y continúa en esa línea. La posición de la Ponencia de Vacunas, seguida hasta ahora por la CSP, ha sido la de esperar a que la evidencia científica confirme esta pérdida de efectividad y proteger primero a los más vulnerables. Hasta la fecha, en España se han inoculado mas de 2,9 millones de dosis a personas con condición de alto riesgo y las que viven en residencias, así como a los mayores de 70 años.

Con la llegada del frío, la amenaza de la sexta ola y la evidencia de la disminución de la inmunidad de las vacunas, es complicado no «subirse al carro» de lo que están haciendo Estados Unidos, Reino Unido y nuestros «vecinos» europeos. Lo que hace tres meses era impensable, que las terceras dosis fueran a acabar aplicándose a toda la población mayor de 18 años, es una realidad cada vez más cercana.

Evidencia de protección

Según una nueva investigación, realizada en Reino Unido, la inoculación de una dosis extra aumentaría, en mayores de 50 años, la efectividad frente a la infección sintomática del 62,5 al 94% en el caso de Comirnaty (Pfizer) y del 44,2% al 93,1% en el de Vaxzevria (AstraZeneca). Sin embargo, y aunque la mayor parte de los estudios publicados indican una caída de anticuerpos pasados los meses, no hay datos suficientes en estos momentos que muestren una caída generalizada en la protección frente a la enfermedad severa.

En Estados Unidos, la FDA (agencia americana del medicamento) planea autorizar con inmediatez las dosis de refuerzo de la vacuna Pfizer en todos los adultos. La compañía hizo públicos la semana pasada los resultados de un ensayo de fase III con 10.000 participantes que fueron contundentes en favor de la inoculación de la tercera dosis, ya que con ella se alcanzaba el 95% de protección contra la infección sintomática.

De Israel, que ya lleva tres meses inoculando terceras dosis a la población, llegan noticias preocupantes sobre la pérdida de eficacia de las vacunas a medida que pasa el tiempo. “Están viendo una disminución de la inmunidad no sólo contra la infección, sino también contra la hospitalización y, hasta cierto punto, la muerte, que ahora está comenzando a involucrar a todos los grupos de edad. No son solo los ancianos”, ha señalado el epidemiólogo y asesor de la Casa Blanca, Antony Fauci. «Está disminuyendo hasta el punto de que cada vez hay más personas que contraen infecciones irruptivas, y cada vez más personas que padecen infecciones irruptivas terminan en el hospital».

En Reino Unido, las vacunas de refuerzo se introdujeron el pasado 14 de septiembre, basándose en la evidencia del ensayo COV-BOOST, que demostró que los sueros de ARNm proporcionan un fuerte efecto de refuerzo con baja reactogenicidad, independientemente de la vacuna administrada en la fase primaria. El Comité Conjunto de Vacunación e Inmunización (JCVI, por sus siglas en inglés) recomendó o bien una dosis de Comirnaty o media dosis (50 µg) de Spikevax (la vacuna de Moderna), no antes de los seis meses posteriores a la finalización de la pauta primaria.

En esta fase inicial del programa de refuerzo del Reino Unido, los elegibles han sido todos los adultos mayores de 50 y aquellos de 16 a 49 años con condiciones de salud subyacentes, los cuidadores adultos y los contactos domésticos adultos (16 años o más) de personas inmunodeprimidas y trabajadores de la salud. El pasado lunes, el JCVI aprobó extenderlo a los mayores de 40 años. Hasta la fecha, se han puesto 13,15 millones de dosis (el 19,3% de la población).

La opinión positiva de la EMA respecto a los refuerzos vacunales el pasado 5 de octubre dio el pistoletazo de salida para que Alemania, Francia, Países Bajos o Austria arrancaran con fuerza sus campañas de vacunación, empezando por los grupos de riesgo, pero con la vocación de acabar inmunizando a la población general si fuera necesario.

Tercera dosis vacuna COVID
Tercera dosis vacuna COVID FOTO: Teresa Gallardo

«Tarde» en proteger a sanitarios

El Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDE, por sus siglas en inglés) ya recomendó hace unas semanas la conveniencia de inocular una dosis de recuerdo a todo el personal sanitario. España llega tarde a algo que ya ha comenzado a hacerse en Austria, Francia, Irlanda, Rumanía y, fuera de la UE, Turquía.

En la Ponencia de Vacunas había expertos que ya apostaban por ello, y varias comunidades autónomas lo habían pedido a Sanidad, pero la decisión no se había tomado. Sin embargo, las cifras de contagios exigían una respuesta.

Según un informe del propio Ministerio, desde marzo de 2020 y hasta ahora se han notificado 150.975 casos confirmados en personal sanitario, de los que 827 se confirmaron en los últimos 14 días y 480 en la última semana. Casi 63.000 de los profesionales contagiados trabajan en un centro sanitario; 26.443 en un centro sociosanitario y 11.000 en otros tipos de centro. Los lugares de contagio más frecuentes han sido el propio de trabajo y el domicilio, aunque la mayoría no sabe con certeza dónde se infectó.