¿Por qué cambia nuestro tono de voz cuando hablamos en otro idioma?

El tono de voz de una persona varía enormemente en función del contexto en el que se encuentre y en función de quién sea el interlocutor

El idioma que más se estudia en España es el inglés y el segundo es el francés.
El idioma que más se estudia en España es el inglés y el segundo es el francés.

Detrás de la comunicación se esconde un contenido verbal y un contenido no verbal. Los elementos no verbales son menos controlables. Varias personas pueden decir exactamente la misma frase y -sin embargo- transmitir una información completamente diferente desde el punto de vista psicológico. Por este mismo motivo, la comunicación no verbal suele ser más auténtica y más sincera. Y si hay un elemento de la comunicación no verbal que tiene una verdadera influencia en los matices que transmitimos y en cómo se percibe nuestro mensaje, ese es el tono de nuestra voz.

Estamos hablando de que -aproximadamente- el 30% de la comunicación humana depende del tono de voz que usamos. Según los resultados obtenidos por un estudio de la Universidad de Glasgow, una persona solo necesita son 390 milisegundos para hacerse una idea de la personalidad de su interlocutor. Y es que, cada persona imprime un sello personal a la forma en la que se comunica con el mundo, y este a su vez varia enormemente en función del contexto en el que se encuentre y en función de quién sea el interlocutor. En esta tesitura, cabría hacerse una pregunta: ¿y si el tono no variase únicamente de una persona a otra, sino que también cambiase si estamos hablando en un contexto cultural u otro?

Según los resultados obtenidos por un estudio de la Universidad de Glasgow, son 390 milisegundos de voz los que necesita el ser humano para hacerse una idea de la personalidad de su interlocutor l Fuente: EFE / Biel Aliño
Según los resultados obtenidos por un estudio de la Universidad de Glasgow, son 390 milisegundos de voz los que necesita el ser humano para hacerse una idea de la personalidad de su interlocutor l Fuente: EFE / Biel Aliño FOTO: Biel Aliño EFE

Tiene sentido. Al fin y al cabo, unas culturas son más ruidosas que otras, en algunas la comunicación es más cercana y abierta, mientras que en otras existe una mayor tendencia hacia el protocolo y la rigidez. Por eso, parece lógico pensar que los hablantes de cada idioma y de cada cultura se han ido adaptando al ambiente en el que viven. Y por lo mismo, también podemos deducir que si cambiamos de idioma o de cultura y hablamos con el mismo tono de voz que usamos normalmente, se podrían generar algunos malentendidos con el hablante nativo.

Este es un fenómeno que los españoles conocemos muy bien, porque la forma de hablar de los españoles (sobre todo los de algunas regiones) puede ser percibida de una forma hostil a ojos de los venezolanos, de los ecuatorianos o de los peruanos, por ejemplo. Al fin y al cabo, el español que hablamos en España (o el que hablan en Guinea Ecuatorial) es mucho más áspero que el que se habla en los países de la América Hispana.

Y esto que sucede con los hispanoparlantes, también ocurre con el resto de culturas. Y se exagera -además- cuando el idioma es diferente. Buen ejemplo de ello es lo que sucede con los hablantes del chino mandarín. En este idioma predomina un tono de voz que en otros idiomas suele interpretarse como rabia o enfado. Y por eso, cuando los chinos podrían aparentar ser menos afables de lo que en realidad son.

Un estudio de la Universidad de Stirling (Escocia) ha corroborado que -efectivamente- el sonido de una persona varía radicalmente dependiendo de qué idioma esté hablando. Cada lengua tiene una frecuencia, una vocalización y una cadencia diferente. Todos estos elementos se han ido configurando con la constante interacción de sus hablantes nativos. Y es normal que se produzca este cambio cuando una misma persona habla en dos idiomas diferentes. Al fin y al cabo, somos seres sociales... e instintivamente nos adaptamos a nuestro interlocutor y al contexto en el que nos encontremos, para facilitar la comunicación.

Encuesta europea sobre qué idioma le gustaría aprender a los europeos | Fuente: Tania Nieto / Eurobarómetro
Encuesta europea sobre qué idioma le gustaría aprender a los europeos | Fuente: Tania Nieto / Eurobarómetro FOTO: T. Nieto

Otro elemento que también puede tener mucha influencia en este cambio en el tono de voz, es el que se evidenció con el trabajo del investigador de la fonética J.J. Ohala, en el año 1984. Que explicó que cuando una persona habla en un idioma diferente a su lengua materna, sube el tono de su voz natural a uno más alto. La explicación es que -psicológicamente- hablar un idioma con el que no estás absolutamente familiarizado, siempre viene acompañado de un estrés y un nerviosismo adicional, que solo desaparecerá a medida que vamos dominando esa segunda lengua.