Motor

¿Qué ocurrirá con los coches de pegatina B en 2023?

El próximo año las ciudades de más de 50 mil habitantes deben establecer zonas de bajas emisiones

Pegatinas de la DGT
Pegatinas de la DGT

El cambio climático es un hecho irrefutable hoy en día. El aumento medio de la temperatura del Planeta cada vez es más notable. Por ello, muchos han puesto el foco en distintos sectores como es el del automóvil.

No obstante, resulta inimaginable hoy en día pensar en un mundo sin coches. La aparición de los vehículos a motor de combustión fue, así, todo un acontecimiento en la vida de las personas. Sin embargo, en los últimos años estos han sufrido una campaña en contra que ha conseguido obligar a la industria a reinventarse.

Así las cosas, en los últimos años los vehículos a motor han cambiado considerablemente. Atrás han quedado los días donde todos iban propulsados por combustibles fósiles. En la actualidad cada vez son más los coches que usan energías renovables para poner fin a la emisión de carbono. Sin embargo, muchos de estos nuevos vehículos todavía cuentan con un precio alto por lo que dificulta la adquisición de este tipo de producto en países como España.

El sector, además, lleva años buscando nuevos vehículos debido a los cambios que muchos países y ciudades están tomando para paliar el cambio climático. En ese sentido, los vehículos a combustión han sido los grandes señalados mediante restricciones o planes futuros para poner fin a este tipo de transporte cuya emisión de gases es muy considerable.

En nuestro país el coche ha jugado un papel fundamental. Este ha sido durante décadas el medio predilecto para que miles de familias regresaran en verano u otras festividades a sus lugares de origen. Por ello, el cambio en el sistema de automóviles supone un debate público muy notorio.

Pegatinas DGT

Uno de los grandes cambios en la normativa vigente para circular de los últimos años han sido las etiquetas medioambientales. Estas clasifican los vehículos (turismos, furgonetas ligeras, vehículos de más de 8 plazas o de transporte de mercancías) en función de sus emisiones separando en cuatro tipos distintos.

Su objetivo es discriminar positivamente a los vehículos más respetuosos con el medio ambiente y ser un instrumento eficaz en políticas municipales, tanto restrictivas del tráfico en episodios de contaminación, como de promoción de nuevas tecnologías a través de beneficios fiscales o relativos a la movilidad y el medio ambiente. Ya se permite circular por el carril bus-VAO a los coches Cero emisiones, incluso con un solo ocupante. El Ayuntamiento de Madrid, por ejemplo, ofrece zonas de estacionamiento regulado especiales para vehículos Cero emisiones.

Etiqueta B en 2023

Ante esta nueva entrada en vigor por parte de las normativas de la Dirección General de Tráfico (DGT) una de las más destacadas fue la B. De color amarillo esta etiqueta se designa a los vehículos de combustión interna, que sean turismos y furgonetas ligeras de gasolina matriculadas desde el 1 de enero de 2001 y diésel a partir de 2006.

La nueva ley de cambio climático y transición energética, estableció algunas normas a partir del año que viene. La más destacada es la de la imposición en los municipios de más de 50.000 habitantes y los territorios insulares a adoptar “antes de 2023 planes de movilidad urbana sostenible que introduzcan medidas de mitigación que permitan reducir las emisiones derivadas de la movilidad”.

Por ello, con las nuevas normativas promulgadas en los últimos años este tipo de vehículos podría ver el próximo año limitada su circulación en muchos lugares. Por ejemplo, en las grandes ciudades los coches con etiqueta B no pueden aparcar en las zonas de bajas emisiones.

Por el momento solamente algunas ciudades han dado a conocer los planes con la pegatina B. Sin embargo, la ley también prevé medidas de fomento del transporte público o laxitud con furgonetas de carga que puedan seguir entrando en las ciudades. No obstante, con la entrada de esta nueva normativa las de ciudades de más de 50 mil habitantes deberán introducir una zona de bajas emisiones que no permita la etiqueta amarilla.