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Descubren un Neptuno caliente que se evapora

Está perdiendo su atmósfera a gran velocidad

Ilustración artística que muestra la nueve gigante de Hidrógeno alrededor de GJ 3470b, cuya atmósfera se está evaporando. ©NASA/ESA y D.Player (STScl).
Ilustración artística que muestra la nueve gigante de Hidrógeno alrededor de GJ 3470b, cuya atmósfera se está evaporando. ©NASA/ESA y D.Player (STScl).larazon

Un equipo internacional de astrónomos, con participación del Centro de Astrobiología (CAB, CSIC-INTA), ha detectado un segundo Neptuno ‘muy cálido’, denominado GJ 3470b, que está perdiendo su atmósfera a un ritmo 100 veces mayor que el ya conocido GJ 436b.

Ambos planetas se encuentran muy próximos a su estrella anfitriona, a unos 3,7 millones de kilómetros de distancia, una décima parte de la distancia entre Mercurio y el Sol.

El hallazgo se ha publicado en la revista Astronomy & Astrophysics, y tiene importancia porque la mayoría de los Neptunos conocidos son más bien considerados como ‘cálidos’, ya que orbitan más alejados de su estrella anfitriona de la región donde se esperaría encontrar a los Neptunos calientes. El misterioso déficit de este tipo de exoplanetas sugiere que tales mundos son raros, o que, siendo abundantes en su momento, ahora ya han desaparecido, según explica el CAB en un comunicado.

Para Jorge Sanz-Forcada, investigador de este centro y coautor del estudio, “la particularidad de este planeta reside en que está al borde del desierto de evaporación, pues refuerza la explicación más aceptada de que este desierto se debe a que los planetas con una masa como la de Neptuno, cuando orbitan demasiado cerca de su estrella anfitriona, reciben una cantidad ingente de radiación que evapora la atmósfera del planeta”.

La estrella anfitriona de GJ 3470b tiene una edad estimada de tan sólo 2.000 millones de años, bastante menor que la de GJ 436b, estimada entre los 4.000 y los 8.000 millones de años. La estrella más joven es, por tanto, más energética, y bombardea el planeta GJ 3470b con más radiación de la que GJ 436b recibe. Ambas estrellas son enanas rojas de tipo M, que son más pequeñas y longevas que el Sol.

Según explica el CAB, el descubrimiento de estos Neptunos calientes evaporándose refuerza la idea de que la versión más caliente de este tipo de mundos puede ser una clase de planeta “transitorio”, cuyo destino final es convertirse en un tipo más común de exoplaneta conocido como mini-Neptunos: planetas con atmósferas densas compuestas principalmente por hidrógeno, mayores que la de la Tierra, pero más pequeñas que la de Neptuno. Eventualmente, estos planetas pueden reducir aún más su tamaño hasta convertirse en Super-Tierras, planetas rocosos como la Tierra, pero con mayor masa.

Las observaciones realizadas forman parte del proyecto PanCET (Panchromatic Comparative Exoplanet Treasury, o comparación pancromática de una colección de exoplanetas), un programa del Hubble para observar una muestra de 20 exoplanetas, la mayoría Júpiter calientes, que constituye el primer estudio comparativo a gran escala de exoplanetas en los rangos ultravioleta, visible e infrarrojo. Los investigadores utilizaron el espectrógrado del telescopio espacial Hubble para detectar la señal de Hidrógeno en la luz ultravioleta, en la exosfera que rodea el planeta, a medida que transitaba eclipsando a su estrella.