La emigración al Reino Unido sube un 25%: ¿y ahora qué?

Más de 12.000 españoles se fueron al país en 2015. Tras el Brexit, ven amenazada su residencia.

Más de 12.000 españoles se fueron al país en 2015. Tras el Brexit, ven amenazada su residencia.

Por primera vez en los últimos cinco años, la inmigración dejó saldo positivo en nuestro país: llegaron más extranjeros –un 12,5% más– de los que se marcharon, según las últimas cifras de población del Instituto Nacional Estadística (INE). Pero también más españoles decidieron hacer las maletas a terceros países. Concretamente, 98.934, de los cuales 64.136 habían nacido en España, lo que supone un 25% más con respecto a 2014. ¿Sus destinos? Muchos optaron por Francia (9.892), otros por Alemania (9.536)... Sin embargo, el destino favorito de los emigrantes españoles continúa siendo Reino Unido: 12.263 en total –unos 9.000 nacidos en España–, lo que constituye un aumento igualmente del 25%. Así, en torno al 14,4% de los ciudadanos que deciden abandonar nuestro país lo hacen con destino a las islas británicas. Con el Brexit aún caliente y con todo por decidir, ¿qué destino aguarda a una colonia española que supera con creces las 100.000 personas?

«Es probable que Reino Unido acabe firmando una serie de acuerdos con la Unión Europea para adherirse al espacio Schengen y a una libre circulación de personas. Quizás acabe distinguiendo a aquellos europeos que lleven viviendo uno o dos años y trabajando en el país, de tal forma que se establezca un corte mínimo. Pero está todo por ver. Estos ciudadanos se encuentran actualmente en un limbo», afirma a LA RAZÓN Carlos D. Lacaci, de Lacaci Abogados y experto en extranjería. En principio, hay dos años de margen para que Bruselas y Londres acuerden las condiciones de residencia y trabajo de los europeos. Sin embargo, de no tenderse puentes entre la UE y Reino Unido, los españoles, como los franceses, alemanes y demás miembros de la UE28 estarían sujetos a las leyes de extranjería del país. «Deberán demostrar una serie de requisitos muy exigentes para obtener un visado, haber vivido un determinado periodo de tiempo en Reino Unido...», explica Lacaci. Del mismo modo, otra cuestión abierta sería qué ocurriría con las cotizaciones en la seguridad social. Un aspecto colateral que sólo podría resolverse con tratados bilaterales entre el Reino Unido y sus ex socios europeos. Igualmente, debería dilucidarse los trámites para la reagrupación familiar. «En España, por ejemplo, si quiero que mis padres vengan a vivir aquí, hay que acreditar que tienen más de 65 años o que sufren una dependencia», apunta Lacaci.

En todo caso, las condiciones para obtener residencia indefinida en el país son especialmente duras. A día de hoy, aquellos ciudadanos de fuera de la UE que quieran residir en las islas británicas tienen que acreditar cinco años de residencia continuada legal. Y además, contar con un salario de al menos 35.000 libras esterlinas –al cambio, más de 49.000 euros–. Por contra, los trabajadores de los Estados miembros tienen derecho a iniciar una actividad laboral por cuenta propia o ajena en las mismas condiciones que uno británico.

Hay que recordar que, entre abril de 2014 y marzo de 2015, más de 330.000 personas emigraron al país, lo que ha supuesto un crecimiento cercano al 40%.